Casa Aomori

Entrevista con Casa Aomori, renuncia a tu trabajo y emprende

Texto: Kennet Muñoz

Cuando nos hablan sobre alguna exposición de arte, sobre ir a ver las fotografías de un sujeto en sus viajes por Canadá, de a dónde podemos ir a tomar un poco mientras dibujo en mi Wacom, sobre el fanzine local o bien si nos ponemos a pensar en dónde podemos ir a escuchar a gente triste hablar de sus vivencias a través pequeños textos, generalmente vamos a pensar en Casa Aomori; un lugar con poco más de dos años de vida pero que realmente nos ha ayudado a conocer un poco más de todo lo que varias personas emprendedoras nos pueden ofrecer en la ciudad.

Es por eso que me fui a buscar a Héctor Saldaña y a Luz Galindo para hacerles unas cuantas preguntas sobre cómo echarle ganas en este mundo medio gris y lleno de smog que se llama Monterrey.

Casa Aomori renuncia a tu trabajo y emprende

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Siento esto ya se los han preguntado bastante pero, ¿Que significa «Aomori»?

Héctor: Yo estudié un par de años japonés, y visitamos una ciudad estando allá que precisamente se llama Aomori que se traduce como «bosque azúl» o «bosque verde», tiene un parecido a alguna ciudad canadiense y la verdad es que nos gustó mucho y por eso decidimos nombrar a nuestro espacio como Casa Aomori, además en esa ciudad fue la primera vez de nuestras vidas donde vimos la nieve y pues como se quedó como un recuerdo muy bonito pues por eso decidimos nombrarlo así.

La apuesta de armar una casita cultural en una ciudad industrial como Monterrey donde en efecto, estas ramas a suelen ser ignoradas es una gran apuesta. ¿Es Casa Aomori una respuesta a lo anteriormente planteado, o cuál es su origen?

Luz: Nosotros ya tenemos tiempo yendo a exposiciones, eventos, ponencias, proyecciones… Nosotros como espectadores ya hacíamos eso antes de hacer este espacio, y pues nos dimos cuenta que en realidad no habían muchos espacios para este tipo de eventos, es por eso que decidimos crear Casa Aomori porque vaya, ya habíamos disfrutado como clientes, entonces ahora nos toca estar del otro lado.

Héctor: Y algo que se me hace irónico es que nosotros no estamos metidos en el arte, pero viéndolo desde nuestro punto de vista y por lo mismo que convivimos con mucha gente que tampoco conoce el ámbito y les platicamos sobre las cosas que hicimos siempre se quedan en blanco; no hay muchos puntos de esparcimiento, de ahí salió nuestra idea de armar un espacio, más porque han habido lugares que tristemente tuvieron que cerrar.

Ya van unos cuantos años de existencia de Casa Aomori y entre tantos eventos de seguro hay alguno que recuerden por lo entretenido, lo complicado o lo divertido, ¿Nos cuentan un poco?

Héctor: En estos dos años recuerdo mucho sobre todo los primeros porque no contábamos con todo el mobiliario, como los toldos, que después nos dimos cuenta que es de lo más importante; entonces en uno de esos primeros eventos todos se empaparon muy, muy feo, la verdad es que nosotros creíamos que todos se iban a enojar pero la verdad es que fue muy cómico y todos se terminaron divirtiendo.

Luz: De los eventos que más he disfrutado ha sido el Outline donde realmente vino mucha gente y lo más bonito fue que de hecho todo se trataba de arte, donde había gente dibujando, expositores y artistas, todo se trataba de arte y es de los que más se han llenado.

¿Alguna adversidad que hayan atravesado en la existencia?

Héctor: En este tipo de espacios culturales lo que nunca termina es la inversión, nunca terminamos de invertir; uno se pone a pensar en cuánto vamos a invertir pero a la hora de estar nos dimos cuenta que eso es lo más importante. En comparación a otros negocios al momento de retornar la inversión es lo más difícil, al tratar de monetizar el arte, el ocio, la cultura en una ciudad donde este tipo de cosas no se ven tanto pues sí resulta una novedad; sin embargo seguimos aquí y todo ha marchado bien.

Entre cambios y nuevos aires siempre viene el aspirar a más cosas, ¿A qué aspiran con el nuevo espacio que tienen?

Héctor: comenzamos con talleres y eventos pero ahora nuestra apuesta es el coworking pero viéndolo de una forma más económica, lo que buscamos también es tratar de ayudar a quienes quieren comenzar con talleres se sientan en confianza de poder lanzar sus proyectos, y en lo del coworking pues igual, ¿no? En esto del coworking también queremos hacerlo como te decía de una forma económica, la verdad es que queremos que la gente lo vea como un lugar donde van a poder comenzar sin temor de meterle tanto dinero, de irse a algo más seguro, a eso es a lo que le estamos apostando.

Luz: La verdad es que también las exposiciones las queremos hacer más grandes, porque la demanda de las personas que quieren estar en el mercadito, nos ha tocado decirles a varios expositores que ya no hay espacio y pues eso no está chido, por eso queremos que haya más expositores en un mismo evento.

¿Fue difícil el cambio?

Héctor: Sí, sobre todo por la situación de qué tipo de eventos se hacían aquí antes, pero ya cuando dejamos en claro que lo que buscamos es algo más dirigido a oficinas o eventos mucho más tranquilos pues el problema se resolvió, en lo que sí fue más complicado fue en la remodelación por lo de la inversión, como es una casa antigua pues sabes que siempre tienen algún fallo oculto, tuvimos situaciones con el internet gracias a las paredes, por ejemplo. Así te puedo ir diciendo más cosas [risas].

¿Es difícil manejar Casa Aomori siendo nada más dos personas?

Héctor: Al principio todo marchaba bien, ya que como era un espacio pequeño nos dividimos las tareas pero ahora que hemos crecido y que ya la gente nos va conociendo un poco más, pues las tareas o al momento de responder en las redes pues sí nos llegó a afectar.

Luz: Ahora ya hay dos personas que nos ayudan en la limpieza y en el manejo de las redes, para que así nosotros nos podamos dedicar a pensar y planear el futuro de Casa Aomori en lugar de estar viviendo al día.

¿Por qué hacen todo ésto?

Héctor: La verdad es que solía ser ingeniero pero me harté de trabajar en ello, de invertir dos horas de ida, dos horas de vuelta, de ocho horas de trabajo y todo eso para no sentirme a gusto. Traté de trabajar como maestro pero tampoco me funcionaba, así que un día me puse a pensar en qué podría hacer, entonces pensé en emprender, y qué mejor que emprender haciendo algo para otros emprendedores.

Luz: Yo tengo un trabajo de tiempo completo entonces yo me encargo de organizar los eventos, fíjate que en mi trabajo yo odiaba la atención a clientes pero ya estando aquí se me dió de forma muy natural ayudar y atender a todos los expositores, entonces realmente he aprendido varias cosas al estar aquí también.

¿Se sienten satisfechos con el trabajo logrado hasta ahora?

Héctor: Está bien bonito que hayan talleristas de tiempo completo aquí y que les podamos ayudar en una parte de su negocio, de poder decir que les hemos ayudado en lo que quieren hacer a diario.

Luz: En verdad lo que más me gusta de estar aquí, de ayudar, es el aportar una piedrita o un escalón a la hora de ayudar a alguien en su negocio, como un chavo que venía aquí con su stand de comida pero ahora ya tiene un puesto, la verdad es que eso es lo que me hace estar aquí.

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El catálogo de eventos de Casa Aomori es muy variado, pueden encontrar mayor información de que ofrecen con que expositores en sus diferentes redes sociales.

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