Un “CULO SI NO” casi cuesta la vida

Estoy seguro que ya seas del Norte, Centro o Sur de México has escuchado la ya famosa frase “culo si no…” éste pequeño conjunto de tres palabras que por separado no tienen impacto pero juntas pueden suponer un golpe a tu orgullo, retándote a algo que definitivamente no harías si no fueras “culo”, lo cual refiere a alguien que no se atrevería a hacer algo o no es lo suficiente valiente (o estúpido en algunos casos) para cumplir con un reto.

“No mames, se la fletó, ¡Se aventó del techo a la alberca!”, “Le jugué carreritas a la chota y me gané mil bolas”, “La morra le habló al vato que le gusta y ahora son novios” ¿Sabes qué tienen todas éstas historias en común? Que empiezan con un “culo si no”, pero aquí hay un factor muy importante y es también pensar en el riesgo que estás tomando, no siempre todo sale con madre, muchas veces solemos aceptar un reto, tener fé y se chingó; puede que salga bien o puede que te rompas una pierna.

La primera vez que quería tener una experiencia psicodélica tuve miedo al pensar en qué le pasaría a mi cuerpo si consumía esa madre, o si en verdad iba a oler colores y ver sabores, ya sabes uno de ésos trips donde hasta vas a la tienda de abarrotes con tus demonios del parálisis de sueño y se comparten una chela y un baisita en la cochera juntos. El pedo fue que a pesar de toda la documentación que tuve, la investigación que hice y los consejos que pedí, todo terminó saliéndose de control y convirtiéndose en algo más que un mal trip, y no, no estaba sólo en mi cabeza.

Me da risa acordarme que no traía dinero para nada más que camiones y poca comida pero sí había ahorrado para el trip, además había cotorreado con un amigo muy cercano a mí para ver si podría hacerlo en su casa, incluso el wey me decía que también jalaba a echarse esa madre conmigo pero antes de hacerlo teníamos que comer un poco. Fuimos rápido a la tienda y traíamos el varo justo para dos exquisitas y saludables sopas instantáneas y unas cocas que nos terminamos chingando como si no hubiéramos comido nada en días, terminamos de cenar y luego de repasar los do’s & don’ts del trip, mi compa no dudó en empezar a darme señales de que ya era hora de consumir esa madre, honestamente, se veía bien erizo mi homie. Luego de un rato de escuchar música recuerdo muy bien que estábamos a punto de darle y él recibió una llamada, era su novia pidiéndole que no consumiera nada extraño porque era peligroso, me sorprendió bastante que le hiciera caso pero yo ya tenía en mi cuerpo la sustancia y no hace falta decirles que pensé en las cosas negativas que podrían pasar, pero aun así era una cantidad “controlable” y que podía estar seguro que no me pasaría nada.

Desde el otro lado de la mesa nos veían los otros 300 mg esperando averiguar cuál era su destino y después de un silencio bien incómodo sólo recuerdo que mi compa me miró a los ojos con una sonrisa muy sarcástica y me dijo “Culo si no te lo tomas también” me quedé unos minutos pensando y le dije “A mí nadie me dice culo cabrón, dame esa madre”.

Obviamente que sin pensar en las consecuencias me lo tomé y esperé que lo mejor pasara, digo, hay mucha gente que tristemente se ha quedado en un trip interminable y tienen secuelas de psicosis/alucinaciones o que pierden la habilidad de hablar, o incluso de caminar, cosas muy densas que quizá no te imaginarías que podrían pasarte; la primera señal de que algo andaba mal para mí fue tener mucho vértigo y empezar a hablar arrastrando las palabras y aparentemente inventar un idioma, antes de hacer la señal del clásico “me siento mal” me tiré al suelo y mejor me acosté para ver si todo mejoraba, obviamente no sirvió de nada cuando me senté al instante estilo Undertaker para vomitar la sopa instantánea casi entera entre mis piernas haciendo un bulto muy grande. Lo extraño y lo que más me asustó fue que era de un color morado/rojo-ish y mientras mi compa estaba intentado “barrer” el desmadre que había dejado, tomé mi teléfono y creí que sería buena idea llamarle al 911.
Tenía miedo también que los papás de mi compa se dieran cuenta pero para mi suerte no bajaron en toda la noche, de todos modos ya nos han visto varias veces todos miados en los sillones o corriendo al parque con cinta de aislar en la frente como si fuéramos ¿Karatekas? O la vez que recolectamos perros y gatos de la colonia y los metimos a la sala, pero obviamente mi cabeza no recordaba nada de eso y todo empeoraba poco a poco.

¿Qué es lo más estúpido que has hecho cuando no estás sobrio/a? No me juzguen pero, creo que el trofeo se lo llevó cuando vinieron unos policías a ver qué estaba pasando y solamente encontrar a un cabrón tieso en el suelo y un wey limpiando vómito, pura pinche suerte nos llevamos para que no supieran que pasó, si no hubiera terminado el tripsote en la alamey.

Mascaras de viejitos, hulk rojo destruyendo puertas, paredes cambiando de tamaño y color e incluso una especie de ángel y diablito diciéndome qué hacer fueron parte del viaje, pero todo se salió de control cuando me desvanecí como 3 minutos y al regresar tenía muy poca presión cardiaca, mi cuerpo quería seguir expulsando todo lo malo que había dentro y volví a wakarear tanto que la cosa salía por mi nariz y por mis ojos (o quizá eran lágrimas muy espesas) muy apenas podía respirar y el horror-synthwave que teníamos de fondo hizo que ésos 15 minutos parecieran eternos, ya con lo último que me quedaba de conciencia agarré unas crayolas del hermanito de mi compa y comencé a hacer una carta de despedida por si no volvía a despertar, cosa que aún conservo para recordar el tamaño de trip que me puse, finalmente me quedé jetón y tuve unas pesadillas muy raras donde me veía adentro de un ataúd pero envuelto con la bandera de Estados Unidos, ya no supe si era una señal o qué pedo pero amanecí al siguiente día para irme a trabajar con secuelas del viaje y oliendo a hospital, ¿pero saben qué? No fui culo.

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