Shirkers, la mejor película jamás estrenada

Texto: Diego Gerardo

Imagina que tú y tus amigos deciden grabar una película, pasaste meses escribiendo el guión, visitando locaciones, buscando actores y asistentes de cámara, pidiendo equipo prestado y solicitando dinero, grabar en sí. Imagina que todo ese tiempo invertido fuera saboteado por alguien en quien confiabas; tu mejor amigo secuestra tu film y lo esconde durante años. Esto fue lo que le sucedió a Sandi Tan en su juventud con Shirkers, una película fantasma que la ha perseguido durante años.

Originaria de Singapur, un país donde existía una censura colosal que hasta mascar chicle es ilegal (esto es legítimo), después de ver Blue Velvet de David Lynch, Sandi junto su enemiga (ahora amiga) Jasmin Ng, empezaron a rebelarse inspirada en el movimiento punk de Inglaterra y la cultura del fanzine crearon «The Exploding Cat«, un zine lleno de collages y desobediencia a las normas de su país que incluso llegaron a colaborar en una revista local de música y sus zines llegaron a otras tierras, incluso recibieron correspondencia de estas nueva regiones y de una cárcel.

Sandi y Jasmin eran inseparables y nadie las podía detener, después le entró un deseo a Sandi que no podía quitarse de la cabeza: hacer una película; “Tenemos que ser las hermanas Coen”. Al entrar a un curso de cine donde conocen a su compañera Sophia Siddique y a su profesor George Cardona, este último siendo un hombre cuya edad y origen es desconocida por sus alumnas, lo único que conoce de él es que es un entusiasta del cine. George se hace amigos de sus estudiantes, pero forja un lazo especial con Sandi, él es el que le da ánimos para hacer realidad su película. Tras terminar el guión, George y sus alumnos empiezan a buscar apoyo financiero y logran cerrar varios tratos para conseguir actores, asistentes de cámara y rollo.

Y así nació Shirkers, una película de asesinos seriales con toques mágicos salidos de la mente de George Méliès, y el surrealismo y lo experimental de David Lynch. Tras terminar la filmación, George se lleva las 70 latas de rollo para poder trabajar en la edición, pero pasaron semanas, meses y más meses hasta que de repente George desapareció junto Shirkers.

Shirkers era algo muy personal y especial para Sandi; una parte de su vida donde conoció a sus mejores amigos y de repente desapareció. Este es un suceso que persiguió la vida de Sandi, trató de olvidar, pero era algo imposible.

Las historias detrás de los rodajes de las películas siempre son interesantes, tenemos la loca historia de la adaptación de Dune por Alejandro Jodorowsky que nunca se llegó a rodar. Shirkers es una pieza importante en el cine de Singapur y eso que nunca se terminó como debió de ser.

El documental se enfoca en explicar la historia y tratar de encontrar cuáles fueron las motivaciones de George Cardona para esconder 70 latas de film durante tantos años. Parece falso, pero realmente pasó; nunca tendremos la cinta original, pero podemos vivir con el recuerdo de este.

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Shirkers ya se encuentra disponible en Netflix.

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