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Eighth Grade, ser tú mismo es difícil

Por: Diego Gerardo.

Bo Burnham es un comediante y músico estadounidense que se ha vuelto famoso por sus stand ups repletos de canciones sarcásticas e irónicas como: “Straight White Male”, que habla sobre las dificultades de ser un hombre blanco heterosexual en Estados Unidos. El año pasado tuvo un exitoso debut como cineasta con la cinta que nos reúne hoy: Eighth Grade.

Reseña Eighth Grade

La trama sigue el último tramo de la secundaria de una chica llamada Kayla (Elsie Fisher); ella es una adolescente tímida e insegura y su único pasatiempo es subir videos a YouTube hablando de temas como «Cómo ser una persona segura» y «Cómo ser tú mismo». Este último es importante porque Kayla no es ella misma; en su personalidad virtual se muestra como una persona segura y social cuando en la realidad apenas tiene amigos.

Eighth Grade me llamó bastante la atención en su estreno por cómo retrataría la secundaría en estos días, la brecha generacional se hace cada vez más grande cuando vemos que los niños dan más importancia a sus celulares que a tener una conversación cara a cara con sus padres. La tecnología nos muestra exactamente quién es y quién quiere ser Kayla, una chica tímida y algo torpe que busca la popularidad y estar rodeada de amigos, en especial de Aidan (Luke Prael), el chico con los ojos más preciosos de la escuela.

Hollywtf Eighth Grade

La película hace cosas bastante inteligentes, como tener ese tono de realidad al tener actores de 13 años. Se vuelve extraño ver personajes que lucen mayores al interpretar papeles de adolescente, y esto es algo que me molestaba con la reciente Sex Education, donde sus personajes en papel tienen 16 y 18 años, pero lucen y actúan como personas adultas. Esto suele ser chocante y saca de la inmersión y hacer notar que lo que estamos viendo es pura ficción. Burnham hace lo correcto con apegarse a la realidad mostrando a las personas como son en esta etapa, pequeños, extraños, con rostros llenos de acné y con problemas al elaborar oraciones complejas y fluidas.

En los momentos en los que Kayla logra salir de su cuarto para reunirse con sus compañeros de clase afuera de la escuela, se siente incómoda y fuera de lugar, incluso en el momento más honesto de entablar una conversación con una persona el pánico la termina consumiendo y pide ayuda a su padre para que la rescate.

La relación de Kayla con su papá Mark (Josh Hamilton) tampoco es la mejor, sus momentos en cuadro generalmente son intento de conversaciones y discusiones penosas y tristes donde un padre quiere tener una charla normal con su hija pero ella lo ve como una molestia. Tampoco es que Mark sea el mejor criando hijos, ya que se preocupa mucho por ella y la vigila demasiado, en cierta manera Kayla quiere volar pero su padre la detiene.

Una de las inspiraciones de Burnham al escribir esta cinta es una categoría de videos que son subidos a diario y pasan por desapercibidos, videos con títulos como «Cómo hacer nuevos amigos en secundaria», «Consejos de vida», etcétera. Estos niños han crecido con YouTubers, series y películas, gente o personajes que se expresan ante la cámara de formas muy fluidas, muchos adolescentes han querido replicar eso y nos han dejado como 300 horas de videos de este tipo.

Kayla es una de ellas, en sus videos le cuesta expresarse ante la cámara pero aún así logra hacer un pequeño monólogo. No es una guionista profesional y sus diálogos no quedarán tan perfectos como los de los personajes de Sex Education; Kayla tartamudea y no tiene ideas claras sobre los temas que está desarrollando, miente sobre su experiencias porque apenas es una chica de 13 años. Mentir es algo normal en esta etapa, queremos ser como los personajes de las piezas que consumimos, la imitación es algo natural.

Reseña película Eighth Grade

Bo busca saber cómo son las vidas de estos niños, ¿Cómo son sus padres?, ¿Cómo conviven con ellos?, ¿Cómo son en la escuela?, ¿En fiestas?, ¿En salidas al centro comerciales? Toda esta se logra reflejar en Kayla y en su pequeña odisea a preparatoria para ser ella misma.

Es interesante ver a Burnham creando algo, en uno de sus stands ups en Netflix hablaba sobre cómo desde pequeño lo único que tenía era la actuación. Mencionaba que sus stand ups son una mera excusa para actuar y hacer un espectáculo. Es lindo ver su interés en crear algo; la atmósfera en Eighth Grade logra ser graciosa, sofocante, confusa, e incómoda, al igual que en la adolescencia. Este es una película que todos deberían ver porque todos fuimos niños de secundaria y los problemas de Kayla pueden resonar con nosotros.

Eighth Grade es una cinta importante por la honestidad con la que retrata a Kayla y a los miles de niños y niñas que han vivido su historia, es una cinta muy positiva que nos recuerda lo bonito que es la vida, y el mensaje del film es uno que no debemos olvidar; hay que ser nosotros mismos.

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