I’m Not Okay With This, esta mierda no me superó

Texto: Diego Gerardo

Lo primero que apreciamos al empezar I’m Not Okay With This es a una chica de 17 años recorrer las oscuras calles de su pueblo con un vestido bañado de sangre, la expresión de su rostro muestra una preocupación genuina que nos da a entender que algo malo acaba de pasar y tiene que ver con ella: “Querido diario, vete a la mierda”.

Esta Mierda Me Supera (título en español) es la nueva serie del director de The End of the F***ing World, Jonathan Entwistle que viene siendo una adaptación de la novela gráfica del mismo nombre de Charles Frosman (que también es autor del cómic de The End of F***ing World), donde seguimos a Sydney Novak (Sophia Lillis) una semana antes de su fiesta de graduación.

En este pequeño viaje vemos a Sydney lidiar con su ansiedad, la represión emocional, problemas sociales, cambios en el cuerpo, mala amistad con su madre, el despertar sexual y las múltiples cosas que experimenta un adolescente en su pubertad con el añadido que su padre (con en el que tenía una buena relación) se quitó la vida hace un año; todo esto más la parafernalia de desmadre físico y emocional, descubre que tiene poderes y no sabe controlarlos.

Durante los siete capítulos que rondan entre los 20 minutos de duración, se enfocan en desarrollar a Sydney y a su vecino/amigo/quedante pero a la vez no quedante, Stanley Barber (Wyat Oleff). Se explica la inconformidad, la furia y la angustia de un adolescente durante su proceso de crecimiento.

Es una serie que rompe algunos (muy pocos) tropos que se han establecido en la cultura popular, un ejemplo es un momento donde este par de amigos intentan seducir al conserje de la escuela para obtener las llaves de la oficina del director, a lo que el conserje revela que es gay y lo que están haciendo le parece una falta de respeto hacia su persona y más que nada, a la de la chica que está realizando el coqueteo; tampoco es una deconstrucción del género niños con poderes mentales, es más una revisión para hacerla más appealing para los nuevos públicos pero tampoco es que haga gran cosa.

Mi problema principal es que la serie no tiene algo que la haga destacar del resto de historias de niños con poderes o adolescentes contra los paranormal, I’m Not Okay With This comparte algunos productores de Stranger Things por lo cual el ritmo y estilo resulten demasiado monótonos. Se siente igual que las dos nuevas películas de It, mismo ritmo, misma atmósfera y humor; obras conformistas con miedo a hacer algo distinto y prefieren jugar a lo seguro.

Y esto no es algo que vaya cambiar, no olvidemos que esto es un negocio, I’m Not Okay With This es una serie comercial, y está claro desde el minuto uno del trailer y durante la primera semana de estreno era lo primero que veías al entrar a Netflix, pero son estas las obras que llegan a más público; los temas que trata realmente son temas que se deben poner a discusión y lo hace bien, puede que haga clic contigo y si no lo hace, no importa, puede hacerlo con una persona más joven que tal vez necesite de ello.

No le puedo pedir mucho a una serie de siete episodios que se siente más como un prólogo, muchos de sus temas los deja a abiertos en su final para dar espacio para las próximas temporadas; se ve de una sentada y entretiene, es lo único que necesito un domingo en la tarde. ¿Hay potencial para algo grande aquí? Tal vez, no lo sé, ojalá y sí, pero por el momento esta mierda no me superó.

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