El faro Oscars 2020

El Faro, los fantasmas que conocimos

Texto: Daniel Bobadilla

Hoy en día la tecnología nos arrastra como una ola en el mar, me he encontrado muchas veces frente a este mismo fenómeno más veces de las que quisiera admitir. Inerte, pequeño… Un punto en un mapa sin poder hacer nada más que contemplar cómo las olas llegan y rompen con una furia que me hace preguntarme qué fue lo que le hicimos al mar para que nos quiera alcanzar tan enfurecidamente.

Es difícil el exponerse, el abrirse, el mostrarse al mundo como te muestras a tí mismo al espejo cada vez que te levantas para volver a comenzar el ciclo: la vida diaria. Ese ciclo que se trepa a tu espalda y hace de tu cerebro su habitación, vives con el, lo respiras. Es de valientes y/o artistas mostrarse de esta manera; las respuestas no las encontramos en los demás, las encontramos en nosotros mismos y esto fue exactamente lo que Robert Eggers hizo. Nos presentó a nuestros viejos fantasmas, con El Faro nos invita a recordar que las cosas pueden avanzar a gran velocidad, pero si no conocemos nuestra historia, estamos condenados a repetirla.

El_faro-poster_waves-magazine

Robert Eggers tomó nuestros miedos e historias más arraigados a nosotros y los puso en un formato de 1.19:1 causando así que la mirada se centre en los personajes sin darte tanto espacio para pensar, respirar o mirar otra cosa que no sean los dos hombres de aspecto rudo peleando constantemente cual perros para saber quién es el alfa. Presenta una lucha constante de emociones; la tensión de un joven que quiere un comienzo fresco, contra la astuta, orgullosa y retorcida personalidad controladora de un marinero retirado que no deja que absolutamente nadie se acerque a su luz del faro, haciendo aquí alusión a Prometeo, quien le roba el fuego a los dioses para dárselo a los hombres. Así, El Faro toma esta referencia y la lleva más allá, como en una escena en la que una gaviota persigue a Eprahim Williams (Robert Pattison) y toca 3 veces en su ventana, signo de mal augurio en varias culturas, o como después de una horrible confesión podemos escuchar la voz de Thomas (William Dafoe) por todo el faro diciendo: Why’d you spill your beans? Why’d you spill them?

Film Review - The LighthouseEl Faro no es una película común, hay que tener estómago y estar preparado para no ser complacido. Es cruda, emocionante, tensa, atrevida e incómoda con una fotografía preciosa que te hace olvidar que existe el color;  los contrastes, la suciedad, lo mundano y lo sobrenatural te van llevando en esta historia cargada de leyendas, cuentos, creencias populares y referencias escondidas entre sus rebuscados diálogos, una cachetada de regreso a la realidad que nos recuerda lo que somos y por qué estamos, de dónde venimos y por qué nunca debemos olvidarnos. Es una invitación a la introspección y a preguntarnos a nosotros mismos ¿Estoy consciente de mis ciclos? ¿Ellos me dominan o yo los domino? Pero aún más importante, ¿A dónde me van a llevar mis ciclos mañana?

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.