How to talk to girls at parties reseña

How to Talk to Girls at Parties, amor y rebeldía de otro mundo

Texto: Diego Gerardo

Inglaterra, 1997. Un trio de punks buscan colarse a un after después de una tocada, cosa que logran hacer pero se hacen frente a una fiesta bastante peculiar (y mira, que yo he sobrevivido una que otra noche en la Borde), una enorme casa habitada por gente con vestimentas extrañas de distintos colores realizando bailes lentos, cantando con tonos muy altos, jugando con la decoración y entre otras cosas que se hacen con regularidad en los museos de arte contemporáneo.

John Cameron Mitchell

Pues resulta que los anfitriones de la fiesta son una clase de culto extraterrestre que su visita a la tierra se debe a que deben de completar un rito y aprender un poco más de la vida terrestre. Los aliens se dividen en seis colonias distintas, las cuales se identifican con un color específico y tienen lideres que se les conoce como “padre-tutor” (que vienen siendo los alienígenas más antiguos de cada raza). Zan (Elle Fanning) una miembro de estas colonias está cansada de estar haciendo lo mismo una y otra vez, así que con la ayuda del bribón de Enn (Alex Sharp), busca rebelarse ante el sistema que se le ha impuesto.

El director, John Cameron Mitchell junta marcianos y punks adolescentes en una comedia romántica de ciencia ficción y con un poco de coming of age para hablar sobre la adolescencia y el proceso de crecer. Aunque la cinta no profundiza del todo en sus temas, se ve con intenciones lo que quiere tratar.

Basada en el relato corto de Neil Gaiman (nominado en 2007 a un premio Hugo) que lleva el mismo título de la película, también existe una adaptación al cómic de dicho relato por Fábio Moon y Gabriel Bá. En sí, hay bastantes cambios a la historia original, por ejemplo, en el cuento de Gaiman, los protagonistas solo son dos chavos que van a una fiesta y habla sobre el duro proceso de entablar una conversación con una chica. Cameron interpreta la historia a su manera para tener un poco de originalidad e igual no aburrir a los lectores que ya estén familiarizados con la historia, pero existe cierta disonancia en la historia porque en el filme, Enn se acerca a las chicas sin preocupaciones y con mucha naturalidad.

La cinta busca profundizar en otros temas, como la rebeldía en la adolescencia, el abandono familiar, la homosexualidad, feminismo, amor, padres que devoran a sus hijos (metafórica y literalmente), hasta poligamia incluso; son demasiadas las cosas que Cameron busca tratar, pero el tiempo no le da para hacerlo porque necesita dedicar espacio para explicar las políticas de los alienígenas. Al inicio esto me parecía una falla de guión, aunque reflexionando llegué a la conclusión que este es un filme demasiado punk que no le importa si trata del todo bien sus temas, te los presenta para que tú como espectador activo tengas algo sobre qué pensar y discutir.

Reseña película de Neil Gaiman

También encuentro interesante cómo un pequeño cuento logra evolucionar en distintas maneras para ofrecer distintos puntos de vista siguiendo la misma trama. Es una película bonita y carismática, algo floja, pero es una de esas que se ven en un domingo en familia o con la pareja o los amigos; es entretenida y vale la pena ver a Nicole Kidman interpretando su papel de la Reina Boadicea.

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