Arlo Parks y cómo suena un día nublado en Londres

Texto: Kennet Muñoz

El hecho de ser muy exigente con la música no necesariamente convierte al crítico en alguien interesante o respetable; de igual forma, tampoco es tan confiable nuestro cuerpo que a veces, por factores externos comienza a moverse en automático gracias a una melodía pegajosa que al mismo tiempo puede ser pegajosa pero no tan buena, a la oración anterior le hago las siguientes preguntas. ¿Qué es bueno? ¿Qué hace a una canción buena o mala? ¿Qué elementos tiene que incluir una canción, una composición un álbum, un EP para ser considerado un buen o mal material? ¿Tres estrellas de cinco son mejores que ocho de diez? La maravilla y maldición de la música o del arte como tal es la misma dualidad con la que se rigen infinidad de situaciones a lo largo de una vida o de un momento: la subjetividad.

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Con esta misma unidad de medición, sumando los factores externos como el fin de los días de perros, la posibilidad de lluvia y el caos del primer día de clases (claro está que eres libre de agregar o quitar elementos, tu decides) decidí invertir mi tiempo y mis datos en Arlo Parks, artista de apenas 18 años con un acervo musical tremendo y apenas mostrado en 18 años de vida. La historia comienza con una lista de proyectos a los cuales podría haber escrito algún texto y de todos ellos fue este trabajo, titulado Súper Sad Generation el que me atrapó a la primera escucha; ideal para meterte en las calles de la ciudad a media tarde cuando el tráfico es fluido, en la mañana en compañía con los cotorritos de la alameda o en la noche arrullado por el último transporte público con dirección a tu casa. Super Sad Generation muestra un EP de cuatro canciones y después de ello un tema extra aparte, un sencillo titulado «george»; apenas cinco canciones con temática sencilla digna para ser escuchada por la generación que ella menciona somos los más tristes.

Y es que así es, Arlo Parks nos cuenta las mismas historias que hemos vivido alguna vez, que vivieron nuestros padres y algunos más viejos, el desamor a temprana edad, el sentimiento eterno temporal de la tristeza por el dejo, la inocencia de nuestro primer amor, cual reboot eterno de Spider-Man, estamos metidos en el eterno loop de los 20s del desamor y la fiesta, la ironía de la soledad y el recuerdo del fin de semana lleno de Ketamina o alguna otra droga en un cuarto midiéndonos la ropa que nos prestaron. Arlo recrea desde su punto de vista, estos sentimientos a lo largo del EP, «george», por otro lado, expresa un sentimiento de enojo y cansancio hacia la relación que nos dolió a temprana edad, al despertar del «hey esto ya no me está gustando», «yo no necesito esto». Arlo entonces crece, cambia, despierta a su nuevo «yo».

¿Cuál es la combinación en este EP? Música llevadera gracias a la consistencia de la percusión con una esencia onda afrobeat digna de Tony Allen, guitarras ahogadas en la parte de atrás de los audífonos, sintetizadores bien logrados al momento de buscar la creación de la atmósfera, una voz cálida al oído con armonías bastante bellas que se encargan de marcar la progresión en la música siendo un instrumento más ante la falta de una guitarra líder o un juego extenso de sintetizadores, cosa que en realidad no hace falta en este género, combinación que Arlo atribuye a Portishead y Earl Sweatshirt entre el trip-hop y el hiphop.

Al ser oriunda de la ciudad de Londres, ciudad rica en cultura y tradicionalmente urbana, es entendible y hasta exigible que un nuevo músico, dígase independiente o proyecto banger, tenga muchas raíces de dónde comenzar a trabajar, es por eso que el trabajo de estas cinco canciones te van a sonar a un Archy Marshall inmerso en su momento como Zoo Kid, a Cosmo Pyke, a BBNG en conjunto con CDW, a ese grupo selecto de jóvenes ambiciosos por decir de más pero también creativos, atrevidos a incorporar cosas que un sujeto de generación anterior tuvo miedo de hacer y que muy tarde se dió cuenta que ahí estaba el secreto para sonar bien.

Como mencionaba anteriormente, las historias son extensas, sin embargo, la falta de años en el mundo equivale a falta de historias, que si bien están bien expuestas a lo largo de las cinco canciones que nos presenta esta artista, nos deja con la incógnita de qué es lo que sigue y qué más estaremos escuchando en el futuro. Se me han terminado las palabras, así como ya me terminé las canciones del día de hoy. ¿Qué más nos queda por hacer el día de hoy, Arlo?

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Sigue a Arlo Parks para estar al tanto de sus próximos releases. Super Sad Generation está disponible en todas las plataformas de streaming.

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