Making a Door Less Open, una lucha para renovarse

Texto: Diego Gerardo

Calificación: 5/10

Anteriormente se ha hablado de Car Seat Headrest (CSH), el proyecto liderado por Will Toledo; desde 2010 lleva sacando música sin parar desde la comodidad de su casa, en The Guardian se calculó (realmente fue una suma) que eso son alrededor de más de 150 canciones y 12 horas de música subida al internet con todos sus elepés, epés y compilaciones. La última vez que tuvimos material nuevo  de CSH, fue en 2016 con Teens of Denial, existe una brecha de cuatro años entre este álbum y el último, Making a Door Less Open (MADLO). El tiempo de espera para los fanáticos fue una eternidad, en el período de 2010 a 2014, Toledo ya tenía publicado nueve álbumes en el Bandcamp de la banda.

Durante el periodo de 2016 a 2020, CSH lanzó un remake del clásico Twin Fantasy y un disco en vivo, durante este tiempo Toledo empezó un proyecto aparte junto al baterista de la banda, Andrew Katz. Este proyecto se le conoce como 1 Trait Danger el cual es una mezcla de experimentación con sonidos más electrónicos como el EDM; en sí este proyecto nació de una broma y las canciones se hacían un poco para romper el hielo y hacer algo con un sonido distintos, pero realmente tuvo influencia en la forma de percibir la música de parte de Toledo, que creo que es importante hacer hincapié ya que es un músico de 27 años.

Desde el lanzamiento del primer single se notaba un cambio drástico en el estilo de CSH y esto formó una división entre sus fans que odiaban esta nueva dirección (donde me posiciono) y los que la apoyaban. La primera vez que escuché “Martin” y “Can’t Cool Me Down”, nació en mí un sentimiento de disgusto, no porque las canciones fueran malas, si no que eran muy mediocres a la locura que había producido Will en todos estos años.

En este álbum Will Toledo se presenta como «Trait«, su alter ego que canta y escribe igual que él pero con la diferencia que este se viste con una máscara de gas y un traje antiradiación, algo muy acorde a los tiempos en los que estamos viviendo. Este es su personaje en 1 Trait Danger.

Lo primero que escuchamos al entrar a MADLO es “Weightlifters”, un baile entre un sintetizador y un drum beats. No va mal, es una canción que suena bien y la escritura de Will sigue ahí para transmitir ciertas emociones con frases sencillas abiertas a miles de interpretaciones con descripción de escenarios y situaciones mundanas o extrañas con humor rancio, pero veo esta canción más en un disco de The Killers que de Car Seat Headrest. Por un momento casi al final de la canción suenan unas guitarras que parecen que detonarán una bomba de ruido frenético como en la interminable “Beach Life-In-Death”, pero la canción solo termina.

Lo mismo sucede con la mayoría de tracks, muchas veces pienso a que están incompletos como “Hymn (Remix)” (la original aparece solo en la versión física de este disco y es igual de horrible) o “Hollywood” en el que desprecio con todo mi ser la voz de Andrew Katz, un intento fallido y molesto de Limp Bizkit. También muchas canciones caen a una composición más de pop, donde se repiten coros que se siente que solo lo hacen para alargar más la canción.

En los créditos del álbum Toledo explicaba que su proceso en este disco era en enfocarse en hacer una buena canción en vez de un álbum. No le veo problema que un artista busque nuevos sonidos, obviamente este disco iba a traer malas miradas entre los más puristas de CSH que se enamoraron del ruidazo lo-fi de sus anteriores trabajos. Y tampoco es la primera vez en que Toledo usa instrumentos electrónicos, en Monomania y ese es un disco que suena a CSH.

Hay canciones que realmente me gustan como “Deadlines (Hostile)” que tiene un buen coro, “Martin” me suena muy divertida, “Life Worth Missing” los sintetizadores logran crear un sentimiento de melancolía y la voz de Toledo suena cansada y quebrada que le da más este aura de nostalgia. “There Must Be Blood” me resulta la más interesante de todo el álbum y creo que da un mejor cierre que “Famous”.

Canciones sobre la soledad, enfermedad, amor e ira hacia la sociedad, son los temas que han marcado a Car Seat Headrest desde sus inicios y en este álbum se encuentran presentes pero hasta llegados acá a este punto, ya es agotador escuchar a Toledo cantar sobre lo mismo que cantaba hace nueve años.

Es respetable que Toledo se haya tomado la molestia de hacer algo distinto y si quiere seguir esa dirección está bien, puede que en un futuro este nuevo sonido llegue a dominarlo y crear algo más a ad hoc a CSH. Pero por el momento la jugada no le salió del todo bien.

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Making a Door Less Open ya se encuentra disponible en todas las plataformas de streaming. Sigue a Car Seat Headrest en sus redes para estar al tanto de sus próximos shows y releases.

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