How I’m Feeling Now de Charli XCX, la necesidad de crear.

Por: Diego Gracida.

Calificación: 8.8/10

Son tiempos inciertos para la humanidad, nos hemos visto enfrentados con el aislamiento y la soledad de una forma no antes vista; estar en cuarentena ha sacado partes de nosotros mismos que no queríamos conocer, y aún así, nos vemos frente a la necesidad de ver a la cara estas nuevas ideas y emociones. Charli XCX decidió hace 6 semanas hacer algo al respecto, y de una forma un tanto impulsiva, anuncia que trabajará un álbum desde su casa. Empieza a mostrarnos todo el proceso de la creación del álbum, desde tararear ideas en sus historias de Instagram hasta hacer un live donde los fans ayudan a construir el coro de una canción. how i’m feeling now es un material emocional que habla sobre qué es lo que queda cuando por cosas fuera de nuestro control nos vemos forzados a alejarnos de las personas que queremos; en uno de los primeros “discos de cuarentena” exploramos el dudar de nosotros mismos, la frustración y nuestras conexiones con los demás, todo como si jugaramos Dance Dance Revolution.

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“Pink Diamond” nos da entrada al álbum con unos beats que revientan tus audífonos, un sampleo de sonidos un tanto robóticos y los vocales de Charli XCX repitiendo “I just wanna go real hard” empiezan a plantar la atmósfera caótica y eufórica. El responder a la pregunta «¿Cómo me siento?» se va alineando una ansiedad creciente que culmina en un puente instrumental con un sonido industrial agresivo y distorsionado. “forever”, es una combinación de texturas deslavadas que se convierten en una hermosa canción de amor que esperemos dure para siempre; es un conjunto de sonidos distorsionados sobre sampleos exagerados que al final se desenvuelven en un drop sucio hasta llegar al outro romántico que se vino trabajando durante toda la rola. Es la representación perfecta de tener un amor desenfrenado, “forever” es de lo mejor del disco.

¿Cuál es la mejor canción del disco si no es “forever”? Pues claro que “claws”; sintetizadores cargados de distorsión y un bajo pesado y agresivo empiezan la tercer canción del disco acompañados de unos vocales reventados que llevan tu cuerpo inmediatamente a la necesidad de bailar. La voz de Charli tiene un arreglo digitalizado medio robótico pero sin quitarle lo pop; es una explosión de libertad y aventura, un recordatorio de que a veces es bueno no preocuparse por todo lo que está ocurriendo fuera de casa y merecemos disfrutar de este sentimiento de euforia.

“7 years” mantiene parte de las letras más solidas del disco. Aquí aborda el cambio que tuvo la relación con su novio ahora que viven juntos debido a la pandemia mundial que inspiro este trabajo. Lamentablemente, es una de las rolas más planas del disco y en donde se nota la problemática más grande de how i’m feeling now: tener un deadline de 6 semanas para hacer un disco. Por fortuna, “detonate” resuelve esto rápidamente iniciando con un beat noventero sonando lo más parecido a un remix de “Barbie Girl” a cargo de los Vengaboys. Aquí sentimos la frustración de dañar lo que quieres; las letras y los vocales de Charlie transforman este experimento raro del ska en una balada romántica acerca del valor que merecemos y la autodestrucción con una exploración y reinterpretación de los sonidos del eurodance, este track enfatiza la letra de una forma divertida y sentimental y nos despide con un breakdown de sonidos digitales vibrantes y distorsionados.

Tristemente con “enemy” el disco vuelve a recaer, pero también contiene unos de los versos más chidos del disco. Aquí Charli tiene una conversación consigo misma acerca de su relación, y haciendo un juego con la frase “ten a tus amigos cerca, pero a tus enemigos más cerca”, recae en la idea de que su novio es más cercano a ella que sus amigos y lo convierte en su enemigo. El toque personal de este track es que en el puente incluye un audio extraído de una sesión de terapia que tuvo durante la cuarentena.

El álbum retoma velocidad con “i finally understand”, un banger que, siendo la segunda canción más corta del disco, hace su tiempo valer con una saturación de diferentes sintetizadores que bien podrían ser el soundtrack de alguna carrera a muerte en el espacio (me refiero a Redline). Le sigue una de las mejores canciones del disco, “c2.0”, una re-imaginación de “Click” (canción de su disco pasado) que con una voz ultramente bastante digitalizada, beats reventados, bajos potentes y medio de noise, un loop con vocales auto-tuneados bastante agudos y distorsionados, es donde los nuevos sonidos del pop y las bases plantadas por PC Music se hacen más que presentes en esta rola. Todas esas cualidades se acumulan perfectamente hasta que en el momento exacto entra un verso que pretende elevarte de una manera muy suave y bonita convirtiendo la canción en una balada romántica medio retro-futurista y muy pegajosa. Al final, hay unos synths que suben y bajan que le agrega las texturas perfectas para terminar esta canción.

Continuamos con “party 4 u” o tal vez el intento de Charli en realizar una rola de k-pop. Estos casi 5 minutos de canción cuentan con diferentes facetas bastante marcadas intercalando energía y vibes entre ellas que al final nos da como resultado un track delicioso donde los arreglos crecientes se detienen lentamente para dar paso a un final donde todo empieza a valer verga de una manera medio mágica-espacial. Subiendo de velocidad, “anthems” logra ser justamente un himno para pasarla chido con tus amigos y echar desmadre. La canción entra en una especie de descontrol que podría ser mejor representado con su presentación en Minecraft hace unas semanas en donde ví mi primer moshpit digital.

Y como un final perfecto, “visions” es un cierre catártico de todo lo que aprendemos de nosotros mismos al estar encerrados; empiezamos a sentir cómo se van acumulando estas emociones y cuando menos nos damos cuenta, ya somos una mejor persona de lo que éramos antes. La rola te empieza a llevar a unos sentimientos de plenitud, y es algo increíble; captura la energía del disco how i’m feeling now y nos despide con un build up fascinante con una voz distorsionada y elementos muy presentes del EDM, aquí Charli quiere que bailes y te destroces y cuando menos te das cuenta, todo esto se convierte en un ambiente tecno / trance que cierra el disco de forma agresiva.

Si tuviera que usar una palabra para describir este álbum sería «exquisito», o «delicioso»; durante 37 minutos Charli XCX nos ofrece una obra honesta de los sentimientos que llega a tener una persona al verse enfrentando por un cambio completo de realidad, las consecuencias y el peso emocional que esto conlleva, el confrontar quiénes somos y las ideas que se generan cuando te dejan solo contigo mismo. Charli aprende a estar sola y hace las paces con estas nuevas ideas en un proyecto musical de cuarentena. Lo malo (musicalmente hablando) es que el disco sufre por la falta de tiempo antes de su lanzamiento, nuestra diosa del pop experimental recae en sonidos y arreglos que ya hemos visto en su discografía, y tal vez con otras 6 semanas este disco hubiera tenido chance de respirar un poco y agregar algo a las canciones que lo detienen.

Charli XCX se presentará el 21 de octubre en el Plaza Condesa (CDMX), los boletos se encuentran disponibles a través de ticketmaster.

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