Sushimilco en Nodriza

Noche de neón y perreo con Sushimilco

Por: Gerardo Sanchez / Fotos: Diego Gracida

¿Cuántas veces has caminado sobre Matamoros y a lo lejos has escuchado multitudes de gente frente al Seven de Nodriza? Con una buena caminata nocturna siempre van de la mano preguntas existenciales y ésta fue la primera. Me sorprendí al ver el número de asistentes en ésta tocada; iba llegando y fácil vi como a 35/40 personas afuera esperando a que empezara la tocada. A lo lejos saludo a Gracida y Doggo (y más tarde a Lily), en eso me cierra el paso un vehículo para bajarse Ana y llegar al mismo tiempo que yo, fue mágico ver a tantos de mis amigos esperando a que tocaran las bandas de ésa noche, desde ahí supe que me la pasaría excelente.

Después de un cotorreo con la gente de afuera del Nodri, nos comentaron arriba que ya estaba por empezar Plastic Lover, banda que el mismo Luis de Sushimilco nos comentaba en la entrevista que nos iba a sorprender muchísimo a los que no los habían escuchado, y vaya que tuvo razón. El sonido característico de la noche fue el synth-pop (o una madre así). estar relajado, bailando con atmósferas suaves y muchísimo protagonismo del increíble bajo. Alejandra Luna y Efraín Gutiérrez se encargaron de comenzar nuestra travesía hacia las nubes.

Me latió bastante que la gente estuviera muy interactiva con todos y cada uno de los artistas que se presentaron. A pesar de que los morros de Plastic Lover tienen poco tiempo en la escena tuvieron muy buena recepción del público; la gente les gritaba cosas positivas y les aplaudía cada que terminaban una canción. Es increíble lo que puede lograr la combinación de estar bien coordinados con un track en la interfaz de sonido, dos músicos muy buenos en la guitarra y el bajo, vocales clean-ish y una noche con frío. Todavía no han colgado sus rolas en plataformas digitales, así que espero vayan su próxima tocada para que te dejen en el mismo mood que a mí.

Aproveché un momento rápido para ir al baño en lo que el próximo artista subía al escenario y se preparaba, aquí me surgió el segundo pensamiento existencial de la noche: Cagar en Nodriza es un privilegio. Tuve que salirme del show para irme corriendo a la taquería “Las 3 Marías” para poder ir a hacer mis necesidades fisiológicas por el módico precio de $5 pesos mexicanos, hasta me dieron tícket.

Luego de mi pequeña aventura, regresé para encontrarme a Doggo comprando una camiseta de la merch de Sushimilco y 70 asistentes aprox. repartidos dentro del venue y otros tantos afuera mientras que la música de Depressiego nos hacía sentir nostalgia bien y bonito.

Éste dude tiene bastante talento y logra conseguir muchísima interacción con el público que asiste a sus tocadas, y ésta no fue la excepción; Hubo bastantes puntos en su presentación que Diego aprovechó para bajar del escenario y tener más contacto con nosotros. Bailábamos y bailábamos, empezamos a vivir de cerca lo que es tener un corazón roto y no tener remedio alguno más que bailar. A pesar de que muchas de sus rolas hablan de desamor y todo eso, no faltaba que volteara alrededor y mínimo viera a una pareja abrazándose disfrutando del ritmo, doy gracias a mi chelita de $35 pesos por hacerme compañía.

Unos vatos de la escena lograron fusionar el EDM, el dream-pop y un poco de rock para darle vida al proyecto de Deminerva, haciendo una mezcla entre riffs y synths, llevaron una ejecución buenísima. Cuando otras personas me contaban como tocaban estos weyes, yo estaba escéptico, pensaba que sería un poco raro y no combinaría bien el sonido de ésos géneros pero al final resultó que me callaron la boca. Davyd y Fer se llevaron el corazón de mucha gente con su música, pero lo más importante, nuevos fans.

Ver cómo se desempeña una banda en vivo e interactúa con el público fuera de solamente tocar es lo que mucha gente busca al salir a un concierto, y ellos son un perfecto ejemplo. Davyd se bajó del escenario en un momento de su presentación para hacer un solo de guitarra en el que terminó arrodillado en medio de un círculo de gente y muchas ocasiones también veíamos a Fer bailar y saltar al ritmo de sus rolas. Que chingón se siente saber que no solo tú disfrutas de su música, sino los artistas también.

Rato después de vivir éstos riffs, vocales bastante limpios y EDM, Deminerva finaliza su show con “Colores” su más reciente sencillo. Transmitieron su emoción a todo el público y se contagiaron para corear la canción, quedando al final solamente la gente cantando y la banda anonadada con lo que veían.

Perdí la cuenta de la gente porque desde Deminerva ya no alcanzaba a ver cuánta había en el sitio, pero creo que decir 130 es un número seguro, para éste momento la noche se llenó de un hype súper intenso; las morras al lado mío casi miándose, la gente gritando bastante y Doggo y yo sacados de pedo.

Me había tocado ver en vivo a Sushimilco pero en un lugar más abierto y diferente, ésta ocasión estuvo impactante la forma en la que el público los recibió. Me la pasaba pensando “¿Por qué será un show no apto para gente fotosensible?” Y apenas empezaron a tocar y las luces de Neón en secuencia con su música se apoderaron del Nodriza. “No Nos Pueden Ver” da como inicio a la noche de disco que estábamos por vivir, todo estaba saturadísimo de gente, y cada una de ésas almas estaba bailando. Los primeros problemas técnicos de la noche también se hicieron presentes, les faltaba un poco de monitores en el teclado y tuvieron que pedirle ayuda al equipo del sonido del lugar.

Con la rola de “Nos vemos a las 5” sacaron unas rosas para regalarle al público, Doggo estaba estirando la mano para tener una, pero al final no alcanzó y se agüitó (búsquenme para programar una entrega rosas a su casa). Antes de tocar “Studio 54” aprovecharon también para dedicarla a la gente que cumplía años ésa fecha, y además pedir más monitores en el bajo y la guitarra, aun así éstos problemas técnicos no les quitaba la emoción de sus caras.

Noté también era a la cantidad de gente que grababa con sus teléfonos, así que Luís aprovechó para tomar algunos prestados en su performance y grabar con una mejor perspectiva del ambiente desde arriba del stage.

Algo de lo que platicamos en la entrevista aparte de que el show iba a ser una experiencia jamás antes hecha por una banda local, fue la parte de las sorpresas, para entonces no sabíamos qué pedo iba a pasar, entonces Max Delgado y Alex Alanís de Drims, suben al escenario y preparan el crossover “SushiDrims” haciendo un cover bastante bien realizado de “En el Fondo del Barro” de la banda chilena Dënver.

“Car Wash” es uno de los éxitos más sonados de Sushimilco, y en honor a ello utilizaron una pistola de burbujas que dispararon al público. Todavía recuerdo a las personas gritándome en el oído y saltando bastante en los coros, incluso escuché una morra gritar “QUIERO QUE MI COVER VALGA LA PENA ASÍ QUE VOY A PERREAR HASTA EL PISO” antes de comenzar la próxima rola se apagaron las luces por completo y me dí cuenta que la guitarra de Juan estaba adornada con una luz neón también, apenas suena la primer tonada de la canción y hay chingos de gritos de emoción.

Es clásico que en “01800-Déjalo Ya” utilicen un teléfono de utilería antiguo para representar su video musical y la temática del track donde se escucha la conversación por teléfono. Sin duda, le agrega un toque distinto verlo en vivo y acercarse a los fans con el mismo teléfono, además del hecho de que con las luces lograron crear el ambiente disco que siempre han transmitido con su música “¡Bailen mucho porque por fín el Nodriza parece una disco!” dice Luís al micrófono.

El interludio se dio justo después de terminar 01800, y todo mundo se quedó en silencio esperando a que salieran de nuevo, para romper el hielo al fondo alguien gritó: “Súbele al monitor del bajo” tirándole reba al técnico. Termina éste periodo de pausa y vuelven a salir al escenario, no sin antes dar unas palabras importantes al público. Nos mencionaban cómo ésta tocaba significaba un cierre de ciclos (como cuando te cortas el cabello) respecto a la canción que estaban por tocar, ya que fue el primer sencillo que lanzaron para su próximo EP y estaban muy satisfechos con ella, suena “No Voltees a Verme” seguido de un cover de “Ni Tú Ni Nadie” de Moenia, para terminar con “Las Ganas”.

La gente alza las manos y corea las rolas, muchos flashes y luces de neón por todos lados, latas de cheve en el suelo… fue una experiencia irremplazable.

Éste evento sin duda se llevó el “sello Sushimilco”, en el cual Juan, Marlon, Pedro y Luís se encargaron de contagiar a todos y cada uno de los presentes con un ritmo único en la ciudad haciendo que nadie se quedara sin bailar. Definitivamente valió la pena los Uber que tuvimos que pagar Doggo y yo al final por que se nos fue el último 214 a Guadalupe, y aquí mi tercer y última pregunta existencial de un millenial que sale tarde de las tocadas: ¿Por qué no son de 24 horas?

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