The Vaccines y como meter 20 rolas en una hora

Texto: Derek Muñoz. / Fotos: Zara Plesuski.

Ya van 11 minutos pasadas las 10:00 PM y ya parece mucho tiempo, además de eso hay un silencio incómodo en todo el ​Auditorio Río 70, ​la gente ya repitió los mismos ritmos de aplausos, de pronto se apagaron las luces, comenzamos a escuchar​ “Dancing Queen” ​de ABBA; ​ya todos sabíamos que venía lo bueno, que venían​ The Vaccines.

Personalmente traté de imaginar cómo sería verlos en vivo, además en un venue dónde hay asientos, donde estar cómodos es primordial para disfrutar el espectáculo, entonces me preguntaba acerca de cómo Vaccines rompería con esa comodidad.

No me duró ni medio segundo la pregunta en la mente cuando comienza ​”Nightclub”, ​parte del nuevo material ​Combat Sports​ y ya estaba parado, moviendo la cabeza y el cuerpo a un ritmo más agresivo por parte del quinteto; sabía que necesitaba quitarme el frío de alguna u otra manera ya que había llovido horas antes y gracias a eso llegué empapado al Río 70.

Algo que me gusta de esta banda es la simpleza de sus canciones, ni bien habían pasado 15 minutos y ya habían sonado 5 canciones,​ “Wrecking Bar​” para subir el ánimo hasta lo más alto desde el mero inicio, sin embargo esta virtud era el mismo problema, en tan poco tiempo sabía que se irían casi 20 rolas así que me tenía que apurar a buscar al señor de las chelas y pedir una Tecate roja (obvio).

Tres canciones y hacemos la breve pausa para la introducción de la banda que, como bien les había comentado en la nota pasada ​tendríamos más interacción con el público. Justin Young se dedicó unos segundos para tomar a los fans de las manos, saludarnos en español y darle un trago a las chelas que tenían a la mano.

Sentí a una banda muy cálida, sentí que se divirtieron bastante en este lugar y pues como no si el escenario fue — en comparación a otros lugares — más pequeño y angosto. Desde mi perspectiva lo sentí como volver a una tocada con varios cientos de fans, con quienes podrías cruzar la mirada y armar una conexión, conexión que se hizo más grande con la rola que seguramente nos hizo conocerlos. Comienza “​Wetsuit”,​ y todos coreando un himno de la banda, ​”Your Love Is My Favourite Band”​ y todos bailando con una de las rolas más cheesy de la noche, altibajos y agridulces y no por la calidad de las canciones, sino por la cantidad de sentimientos entre​ “Post Break Up Sex”​ y​ “Norgaard”,​seguida de “Surfing in the Sky”​ para abrir el siguiente bloque.

Había pasado como media hora apenas y aún no encontraba al don de las chelas cuando comienza una de mis favoritas del nuevo álbum, estoy hablando de ​”Take It Easy​”. Si desmenuzamos Combat Sports vamos a escuchar un álbum que aún siendo fresco y fiestero como los primeros trabajos, ahora suena más popero pero bonito y pegajoso, justo terminada y sin detenerse comienzan ​”Handsome” y​ “​No Hope”.

El final es inminente, ya no quedan muchas canciones y mis esperanzas de escuchar “Aftershave Ocean” ​se van muriendo, y se terminaron de morir cuando comenzó ​”I Always Knew”,​ canción que me hizo recordar una infinidad de malas decisiones como la de haber usado zapatos con probabilidad de lluvia o haberle dicho que ​si quería volver estaría bien, estaría bien. Que estaría bien chido si quisiera volver.

Ya todos veíamos venir el final del concierto cuando salieron a tomar un descanso, breves dos o tres minutos y regresaron con ​”I Can’t Quit” ​y ​”Put It On A T-Shirt​”. Ya no teníamos nada más que esperar ni nada que pedir, fue un breve rato de la banda, más como una listening party que un concierto largo pero válido, fueron 20 canciones incluyendo una totalmente nueva que aún no se anuncia, estaba satisfecho con un vaso de cheve y muy feliz de pasar con los amigos a una banda que quise ver desde hacía años cuando vinieron a telonear a Interpol pero que no pude asistir por tener que pagar una cuenta de hospital, así que la revancha se tomó.

“All In White” ​fue un himno más y la última canción de los chicos de West London, salieron deprisa del escenario para tomar un último descanso, probablemente una cena y acomodar todo para partir a CDMX, porque de seguro así es la vida de ​The Vaccines​: etérea, mágica y llena de energía, como ​”All In White​”, como sus canciones y en esta ocasión, como su concierto.

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