FESTIVAL ATSE; Un maratón que no se vive todos los días

Texto: Santiago Camaal / Fotos: Mala Prxis

Después de viajar cuatro horas y media de ida y cuatro de regreso desde mi ciudad hasta la cede del evento (el cuál por cierto a última hora cambió de ubicación), estar más de doce horas parado, 14 sin comer y alrededor de 36 sin dormir; el Festival ATSE (Aquí Todos Somos Escena) me arrojó cual escopeta un panorama mucho más amplio sobre las diferentes bandas independientes con calidad de sobra que cohabitan en nuestro país y que por diferentes circunstancias pasan desapercibidas. Es ahí entonces donde los festivales independientes como este juegan un papel importante para el público consumidor de música independiente en general.

Para empezar a relatar mi experiencia, debo mencionar que se llevó a cabo en la ciudad de CancúnQuintana Roo. Era de esperarse que una de las ciudades más adineradas y bonitas del sur de la república tuviera un lugar rústico y lleno de folklore como Pericos, donde se realizó el festival a cargo de Angelo Darinel Chan. Aquí habían dos escenarios en los que se repartieron todos los proyectos durante los días viernes y sábado (31 de agosto y 1 de septiembre respectivamente) uno relativamente pequeño y otro grande, llamado Melody Stage.

Antes de empezar a detallar los mejores actos del evento con base en mi opinión y la interacción con el público, mostraré el flyer para ilustrar todos los nombres que formaron parte de este festival:

37874007_2194418044129337_8547289900372721664_n

Soy de las personas que piensan que todo el dolor, cansancio y hambre se ve remunerado cuando a cambio de esos sacrificios te llevas buenas experiencias, y es que a pesar de que todas las bandas dieron lo mejor de sí, hubieron algunos proyectos en particular que no sólo acapararon mi atención y me pusieron a brincar como si no hubiese un mañana, sino que también la respuesta del público lo dijo todo, así que ahora relataré mi experiencia con las bandas más significativas desde mi perspectiva, y que pienso que, si no las conoces, deberías de empezar a ubicarlas desde ya.

Viernes 31 de agosto

Javier Guerra

El primer proyecto que acaparó toda mi atención fue el de un joven carismático llamado Javier Guerra, que con su guitarra llegó desde Chile para deleitarnos con su material más reciente Los Inadaptados y su nuevo sencillo “Rebeldes”. Lo bonito del show de Javier, es el cariño con el que canta lo que escribe. Sus letras son exorbitantemente profundas y con mucho juego de palabras y además, nos hizo corear la frase “todas las personas se ocultan” con desgarre durante su canción “Se Ocultan”. Además, hace un uso preciso y atinado de su pedal de loop, el cual tiene mayormente la función de ejecutar segundas voces y coros.

Daaz & Crew

Es de extrañarse ver colectivos de rap o trap en festivales independientes, y para los amantes fieles de la música del último lustro puede ser un acierto o el peor error ver en pleno evento a un grupo de jóvenes con “swag” parados en una tarima (todo depende de la flexibilidad de la persona). Sin embargo, Daaz como solista intérprete de rap, ha tenido un alcance soñado por la mayoría de bandas independientes que llevan una trayectoria pequeña. En algunos casos, ni porque lleven una década alcanzan esa cantidad de views en plataformas digitales, todo esto fruto de sus singles “Mamma Mía” y, más recientemente, “Salsa”. A partir de su exito podemos empezar a imaginar la calidad de su presentación en vivo.

Uno como espectador sin tener en cuenta el contexto anterior podría empezar a impresionarse poco a poco: primero con el performance de Ah-Kin o B.arss, que a pesar de no ser los highlights del show, empiezan de demostrar que lo que sigue para elos tendrá mucho más peso. El siguiente es Homievaldes, quien por su aspecto físico y sus líricas old school con temática de crítica social, deja a muchos boquiabiertos. Así mismo vimos participar a otros miembros del crew como Galván y 90 Grados con su single “Morenita” hasta que por fin llegamos a la cúspide del performance con Daaz, quien descontroló al público y, junto a su crew, aventó agua desde el stage al ritmo de sus ya mencionados hits y portando un carisma y dominio de la tarima sorprendente que tenía enloquecidas a sus fans de hueso colorado: un acto de ver para creer.

Malibú Club

Anteriormente escribí sobre la música de esta banda encabezada en todo su esplendor por Jorge Alcocer (también integrante de Aladin Fox), de Chetumal, Quintana Roo  pero escucharlos en vivo es otra historia. En esta presentación, Adrián Negrete (baterista de Aladin Fox), ayudó a Jorge a que la secuencia no se comiera el show, y en efecto fue un punto a su favor, pues cautivaron al público y los aplausos explotaban tras cada canción. El climax del set fue “Sin Saber A Dónde Ir”, que nos puso el corazón al mil por hora y nos llenó de melancolía.

Purple Pig

La banda mezcla los mejores elementos de Nirvana y Molotov (por relacionarlos rápidamente con otras bandas) y nos trajo un explosivo grunge llenode problemáticas sociales, que dejó a todos prendidos aún después de lo alto que dejó la vara Malibú Club. Sus hits “Uno Más”, “Orange Man” y  el más reciente “La Secta”, dejaron en claro que las buenas bandas de rock en festivales como el ATSE no mueren nivan a morir mientras el público los reciba con ansias, y la prueba estuvo al final, pues ya después de todo el slam el público exclamó con gritos que querían otra canción, aunque debido a la logística el tiempo no se los permitió.

Negrø

El cansancio físico después de bandas relativamente pesadas como Purple Pig y Desde Cero empezaba a sentirte entre el público, sin embargo, no podía seguir otro artista que no fuera Negrø, pues nos enamoró a todos con sus baladas acústicas (aunque tocó con una guitarra eléctrica) y nos puso a todos en un mood muy chill, descansando de la mejor forma, o sea estando atentos a las líricas inteligentes de este segundo bohemio de la noche. En su show destacaron canciones como “He Querido Asesinarte”, “Dile A Tus Ojos”, “Morena” y la que más prendió al público fue “Quiero”, pues la oración “Ay, quiero iniciar una guerra, no una guerra de balazos sino de besos tú conmigo”, fue la parte más coreada y con más volumen de todo el festival, y cómo no hacerlo con un escrito tan sincera y lleno de good feelings.

Budaya

El peso de los headliners se siente tanto en la ansiosa espera del público como en su desenvolvimiento durante el show, y no era para menos que después de calentar la pista de baile con los ritmos de Snails of Caroline (una de las cuatro bandas de Mérida, Yucatán que se presentó ese fin de semana), la gente desgastara lo que les quedaba de pies para bailar frenéticamente con Budaya, el dueto electrónico de synth pop de León, Guanajuato, que ya se venían antojando desde el inicio del festival y que demostraron por qué fueron los headliners. En su show hubo una mezcolanza de ritmos, visuales, bailes, efectos vocales, sintetizadores, cowbells y hi-hats hechos con ningún otro cometido que el de ponernos a bailar.

Mariana, además de ser una chica con mucho ángel, trae consigo un dominio del escenario impactante y una efectiva técnica para modular los efectos de su voz, y con su outfit azul cielo transmitió el mood más tierno y más envolvente dentro de su propio show. Por otro lado Tulio nos demostró ser el synth man perfecto para el dúo, pues tiene las secuencias, frecuencias, los knobs de los sintes y controladores MIDI bajo su total dominio, portando esos lentes translúcidos, su corte de cabello y su bigote característicos, nos demostró que aún bajo un espectro analítico y en su máxima concentración, se puede bailar y sentirse a gusto en su performance.

Con sus exitos “Qué Más Dá”, “Empire”, “Free Of You” y en especial su más reciente single “Pupilas”, Budaya mantuvo hipnotizados a sus seguidores, quienes no dejaban una sola palabra sin cantar mientras prendían fuego en el suelo con sus pasos de baile. Definitivamente fue el mejor show del día.

Los Buena Vida

El ska es un género que cuando es bien ejecutado mueve masas. Este es el caso de esta banda de Cancún, que disfruta de la diversidad de edades entre sus ocho integrantes. Los Buena Vida dieron un show completo, es decir, calidad, buena ejecución y buena modulación de su sonido, haciendo que sus seguidores (quienes por cierto se sabían cada canción completa) y en general la gente que seguía en el ATSE a altas horas de la noche, disfrutaran de la buena vibra y bailaran como si la energía que gastaron en todas las bandas anteriores se hubiese recargado por completo en un instante, cerrando el día de la manera más fresca posible.

Sábado 1 de septiembre

Snorkel Surfers

Después de un inicio bastante aleatorio con proyectos como Yume Yume (bastante conceptual y experimental y por definirlo de alguna forma, sin sentido), y Melted Ice Cream (un buen surf punk al estilo Señor Kino pero con un toque más nostálgico), llegó el quinto acto de la noche, y hablamos de los Snorkel Surfers, una banda de cuatro chicos locos de Playa del Carmen, ciudad en Quintana Roo.

Lo primero que llamó la atención de estos muchachos fue su vestimenta pues los cuatro tenían una camisa abierta con animal print de leopardo. Acto seguido, los Snorkel empezaron a tocar y como su nombre lo proclamaba, su género es surf rock, tenían a todos bailando al estilo de Batman del 66 de Adam West.

Estos chicos reflejan la diversión que imprimen en su música cuando tocan en vivo, son alegres, llenos de energía y con unas letras humorísticas bastante ingeniosas diría yo.

Me considero fanático de las canciones con sonidos conceptuales, (como por ejemplo “Salsa” de Daaz), sin embargo “Ahí Viene El Talibán” fue una canción más que memorable dentro del festival, ubicándonos en el contexto; para que recuerde el nombre, el sonido, la letra y los instrumentos de una canción de una banda que no conocía, en un festival en vivo entre decenas de proyectos musicales de gran tamaño en (cuanto a calidad) es muy difícil que pase y me parece que es el resultado de combinar un buen show musical, con gran aspecto visual, diversión y una canción tan conceptual cómo esta.

Black Crocodiles

Cual “Everybody Wants To be Famous” de la aclamada agrupación Superorganism es de las canciones más esperadas por los fieles entusiastas del Corona Capital 2018; “Eléctrico” de este power dueto de punk rock llamado Black Crocodiles, fue el highlight del festival atse, y no se puede definir de otra forma, pues ambas analogías corresponden al soundrack de sus respectivos video-flyer. Cuando asistí al evento jamás imaginé ver al organizador (Angelo) tirado en el piso de un pequeño pozo en Pericos, fruto del más extremo slam que provocó esta canción, junto con otras que estos chicos tocaron. Definiría este acto como “el más prendido del atse”.

Elefangs

La banda que siguió inmediatamente fue Elefangs, ellos son cuatro muchachos de Cancún que tocan una combinación entre hard rock y Californian stoner estilo 80’s, aunque a mí en lo particular me sonaban (por ratos) a Alice In Chains con un poco más de agresividad. Sin poner un solo pero, pienso que fue la mejor banda pesada del evento; Sus guitarras distorsionadas, su estilo visual, técnica y sobre todo la voz del vocalista Carlos Correa nos tenían anonadados. El público amante y no tan amante de lo pesado (como yo), estábamos más que sumergidos en sus distorsiones haciendo el clásico headbanging, y ni hablar de mosh que se armó con su tocada. Una banda que sin pensarlo dos veces volvería a ver.

Axel Catalán

Después de que bandas como Koiwelt (synth pop), Kyolar (instrumental) y Lunada (rock psicodélico) agotaron físicamente al público con sus interesantes propuestas de tanto bailar o dejarse llevar, era lógico que siguiera un acto más tranquilo, de la misma manera que Negrø el día anterior, sin embargo, Axel Catalán fue uno de los nombres más sonados y esperados por la gente que coexistía en Pericos (incluso fue el único al que vi firmando autógrafos para sus fans) y con mucha razón, pues su nombre tenía mucho peso dentro del line up.

Entre risas, aplausos y gritos, Catalán nos hechizó con esas letras divertidas, introspectivas y bien rimadas que lo caracterizan; el tercer bohemio del festival interpretó sus temas más populares como “Perro Viejo” y “Bonita” (esta última todo un éxito), y los gritos se escucharon hasta el sol cuando tocó el primer acorde que correspondía a “Valer Verga”. Creo que la magia de Axel en sus shows en vivo, se crea gracias a la flexibilidad con la que ejecuta sus piezas, un ejemplo claro es cuando reemplaza la palabra “pies” en la oración “creo que me huelen fatal los pies” por la palabra “patas” en su canción “Valer Verga”, rompiendo así la rima que llevaba construida y dejando siempre a la expectativa de algo nuevo al público, quiero decir, no sabes qué dirá Catalán y en qué momento; De la nada puede detener su guitarra y decir algún chiste o frase divertida que siempre atina para su fiel público.

León Moreno

Uno se espera escuchar y conocer diferentes propuestas dentro de un line up tan diverso como el ATSE pero nunca esperas encontrarte algo tan mágico como León Moreno; hablo de estos no tan jóvenes músicos de Guadalajara que ejecutan un género inexplorado casi en su totalidad por la escena independiente Mexicana y que al mismo tiempo sus componentes son de lo que más habita, son una banda de rock mariachi (folclórico), por definirlo de alguna forma. Su vocalista del mismo nombre, tiene el don de la palabra y algo que me gustó mucho fueron las frases profundas y llenas de verdad que decía al terminar sus canciones, algunas que recuerdo (y haciendo paráfrasis) son: “Aunque la alarma suene, sólo se van a despertar los que quieren abrir los ojos.” y “La sinergia entre el público y artista en un concierto es fundamental, porque si no se da es como tomar una ducha y tirar la energía por la coladera”.

A pesar de que su show fue interrumpido un par de veces, creo que ellos se llevaron la escena más mágica del festival, y esto ocurrió cuando el trompetista se bajó de la tarima para dedicar su instrumento al resto del grupo, mientras los demás seguían tocando; ahí fui testigo de la pasión, de la amistad y de las ganas de tocar aun estando a altas horas de la noche.

No Wrong Numbers

Defino su show como una master class.

La penúltima banda del evento fue este power trío de Veracruz que recientemente ganaron la competencia de Vans (#SESSIONSmx) de este año, y que esperaba con ansias pues era lógico que su show no sería algo que pudiéramos ver todos los días.

Es siempre un deleite para los oídos escuchar a una banda tan profesional y coordinada en todo su esplendor, de la misma forma es un deleite para los ojos ver a unos chicos dominar el escenario (cosa que imaginé que pasaría cuando vi el bajo “fretless” de uno de los integrantes) y sobre todo bailar y divertirse mientras tocan; un aire inmensurable a Red Hot Chilli Peppers que guarda lo mejor de su miscelánea sin demeritar la composición de estos músicos y sus ganas de romperla en el stage.

La banda para mí tuvo un show de 10, y considero que fue la que tuvo más técnica y precisión musical en todo el festival, dándole paso a Aladin Fox de Chetumal, Quintana Roo, quienes dieron el cierre con broche de oro al festival cuando demolieron la batería del stage grande al final de su performance.

Concluyendo, cabe recalcar que descargué por lo menos tres tracks de cada una de las bandas del festival para meditarlas con más calma de regreso a mi ciudad (aunque a la mayoría ya las había escuchado para saber qué esperar en el atse), y esto solo dió lugar a una depresión post atse, pues pensar que no habrá una siguiente edición (en palabras del propio Angelo Chan) me pone un poco melancólico y con hartas ganas de ver la evolución en vivo de algunas bandas como Aladin Fox y Melted Ice Cream.

Recuerden ir a festivales independientes y apoyar a la escena siempre y cuando el movimiento les convenza y algunas bandas sean de su agrado, porque prometo que se llevarán recuerdos muy bonitos y significativos, conocerán a nuevas personas y descubrirán que el dolor y cansancio físico puede ser muy satisfactorio.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.