PLANETA NO; nunca había bailado tanto

Texto y Fotos: Diego Gracida.

 

Por ahí del 2015 a tus dulces oídos de puberto llega desde Chile este grupo de pop que primero llama tu atención por su arte japonés, sus colores pasteles y las ganas que te dan de bailar al escuchar su música. Te empiezas a clavar más con Planeta No y de repente te das cuenta que sus letras están bien padres, y más importante, los estigmas que están rompiendo.

Planeta No es un sinónimo de que ser hombre no significa que tengas que ser un ser inexpresivo y sin emoción, que no puedas llorar o bailar como si nadie te estuviera viendo, que puedes vestirte como se te de la chingada gana, que tener las orejas perforadas o las uñas pintadas no está mal. Planeta No desde el día uno ha roto este pensamiento toxico en cuanto a la masculinidad y lo que debería representar. Y en su presentación en Nodriza, este sentimiento siempre estuvo presente, los asistentes movían su cuerpo sin temor a ser juzgados o convertirse en algo de lo cual burlarse, va a sonar algo cursi pero como si el sentimiento de “que dirán” se hubiera quedado afuera de Nodriza.

El año pasado Planeta No había intentado venir a Monterrey pero por cuestiones de la vida, les fue imposible cruzar la frontera desde Estados Unidos, teniendo así que cancelar su show, lo cual dejo a sus fans regiomontanos con demasiadas ganas de bailar ese día, y pareciera que esas ganas se fueron acumulando, y cosechando hasta que los chilenos pudieron regresar. De mis partes favorita definitivamente fue un mini cover de Lento de Julieta Venegas a la mitad de Ser y Deshacer. Sus lados B, Noche en el Cerro, y Detrás de la Enredadera fueron una linda sorpresa porque al ser canciones que no existen en estudio, lo único que tenía de ellas eran estas grabaciones acústicas el 480p de Youtube.

Las nuevas canciones como Me voy pa mi casa y Sudaba nos dieron una pequeña probada de lo que sería su siguiente material, y siempre existe como que esta duda de tocar canciones nuevas en una ciudad en la que nunca habías tocado, pero Planeta No pudo lograrlo, porque lo nuevo está INCREIBLE. Es una combinación extraña entre pop y reggaetón sucio, la perfecta combinación para frotar tu cuerpo con el otro mientras las luces del venue cambiaban rápidamente de color.

Fue la primera vez que escuché en Monterrey que se generara el clásico Olé Olé, Planeta, No. Y eso habla mucho del recibimiento del publico hacia los chilenos. Canciones como Odio, Señorita, Sol a Sol y El Campo fue lo que más bailaron los asistentes. Al final podría resumir el show con la felicidad de gritar completamente Maricón Zara, y aceptar, que está bien ser diferente, más bien, está increíble ser diferente.

Se sentiría muy, muy bien
ser como todos los demás
Y visitar tu casa
Y hablarles de su hijo mayor
Vive conmigo en la ciudad,
Y nos drogamos mucho
y nunca hacemos nada
y nos drogamos mucho

Desde que conocimos a Emerxente siempre nos habían comentado que algún día iban a traer a Planeta No, y lo lograron, años de esfuerzo valieron la pena para la noche del viernes, y solo podemos darles las gracias por hacer posible una de las mejores noches que me ha dado la música.

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