OF MONTREAL; Intervalos paranoicos en el Iguana

Texto: Jaime Rodriguez / Fotos: Diego Gracida

Ya llevaba varios años con la curiosidad de ver a of Montreal en vivo pero nunca se me hizo. En sus años de más apogeo solamente visitaban la Ciudad de México y Guadalajara y, dado a que Monterrey es un público difícil, la verdad no me sorprendía que los promotores no se animaran a traerlos. Eso cambio en 2014, cuando se presentaron como parte del primer y último Monterrey City Fest, al cual por cuestiones económicas (no sé administrar bien el dinero) no pude verlos.

Recientemente fueron headliners del Festival Nrmal y lo único que vi fueron las fotos que se aventó mi malamigo Gus para este humilde pero bonito sitio y desde que vi las imágenes de Kevin Barnes, líder de la banda, en drag me arrepentí de haberme gastado mi dinero en comida en vez de lanzarme al Nrmal para ver su show (y de paso otras bandas, ¿verdad?)

Afortunadamente, a sólo unos cuantos meses de su última presentación en el país, se anunció que la banda de Kevin regresaría al país y una de sus paradas fue en el Café Iguana este pasado 31 de mayo en un concierto en el que, aunque hubo poco público, Barnes y su banda acompañante derrochó energía como si el concierto hubiese sido sold out.

El show comenzó poco antes de las 11:00PM, pocos minutos después de que los locales de Danzantes y Budget hicieran la labor de abrir. Los integrantes de la banda (con excepción de Kevin) salieron al escenario uno a uno y comenzaron a tocar en lo que el vocalista salía al escenario. Debo de admitir que si me llevé una pequeña decepción, pues si esperaba ver a Kevin Barnes con peluca y vestido, en vez de eso salió con un atuendo muy casual y colorido, así como con esos pasos de baile que tanto lo caracterizan.

“Id Engager” fue la canción que abrió el set y entre el público alcancé a ver gente bailando y coreando, aunque eran minoría. Justo a la mitad de la canción cambiaron el ritmo y empezaron a sonar los primeros acordes de “Gronlandic Edit”, lo cual me pareció raro, pues es una de sus canciones más populares (sino es que la más), pero por un lado estuvo bien ya que le dio más energía a la gente del público, que en su mayoría no se movía tanto y dejó un espacio libre muy amplio frente al escenario.

La discografía de of Montreal es MUY extensa, por lo que era obvio que faltarían canciones, pero la banda se metió de lleno a tocar las seis canciones que componen White is Relic/Irrealis Mood, su más reciente disco de estudio, del cual la verdad no fui tan fan pero si tiene un par de canciones que me gustaron y que en vivo sonaron genial como “Paranoiac Intervals/Body Dysmorphia” y “Plateau Phase/No Careerism No Corrpution”.

Sin duda los mejores momentos del set fueron cuando sonaron los hits como la ya mencionada “Gronlandic Edit”, la más reciente “It’s Different for Girls” y “Wraith Pinned to the Mist (and Other Games)”, la cual seguramente le trajo nostalgia a varia gente de la audiencia. Recuerdo que mientras la tocaban una morra que estaba al lado mío soltó un “Aaaw”, por lo que me imagino que alguien se la debió de haber dedicado. No eres la única, amiga.

En un punto Kevin anunció que tocarían la última canción y después de hacerlo la banda dejó el escenario pero ya nos sabemos las reglas de etiqueta de conciertos y pedimos una más. Por supuesto que la banda regresó al escenario en el mismo orden que la primera vez y tras una corta espera Kevin volvió al escenario, esta vez sin la camisa ni la camiseta que usó durante la primera parte del set para bailar y cantar al ritmo de “Bunny Ain’t No Kind of Rider”, “Gallery Piece” (la cual amenazó con sacarme una lagrimita) y terminar con “Let’s Relate” mientras un dude que se veía algo entradón en cheves bailaba muy animado junto a su amiga al lado mío, en lo que creo que fue mi parte favorita. La banda hizo lo suyo. Kevin agradeció y le dijo al público “Te amo” y pues… yo también a ti, Kevin.

En sí, el concierto lo sentí medio apagado. Tal vez fue el hecho de que la poca gente que iba estaba desbalagada por todo el pit del Iguana y no sentía tanta cercanía con los asistentes. A lo mejor me faltó tomarme una caguama en bolsa. Sea lo que sea, of Montreal en vivo es una banda que vale la pena ver, Kevin Barnes da lo mejor de sí mismo en el escenario y muestra el gran dominio que tiene sobre este. Espero algún día regresen a la ciudad con un show más elaborado, tal como se vio en el Nrmal de este año, y si lo hacen ojalá el público se ponga un poco más las pilas y reciba a esta banda como se merece.

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