La representación visual de la música y el encontrarse a través del lente

Texto: Diego Gracida

La primera vez que tuve la oportunidad de tomar fotos en un concierto, fue en 2014, en una de esas sesiones de EMCO para Canal 11, con Odisseo. Siempre quise hacer algo diferente, y creo el punto de quiebre fue clavarme con la pintura renacentista, pensaba en las fotografías de concierto como una representación contemporánea de ellas, donde la principal característica era que la ausencia de luz era quien delimitaba la forma. Eso, jugar con las sombras, y mi obsesión con la fotografía análoga y los feeds de Tumblr de 2007 creo definen el estilo que siempre he manejado. Últimamente me he clavado más con la experimentación con el color, y presentar esta vibra de que estamos en un sueño vivido. No sé si me guste, solamente estoy experimentando. También cuido más mis disparos, y trato de no representar la realidad, más bien la realidad que vivo yo al estar viendo la banda. Señor Kino me llevó a un lugar donde todo brilla y tiene colores pastel.

Para no quedarme con la duda, entrevisté a varixs fotógrafxs a los cuales admiro mucho, para saber su cómo fue el proceso para encontrar su estilo, lo que sintieron la primera y la última vez que tomaron fotos en un concierto.

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Liliana Horta (@lilianahc_)

Creo que sigo en búsqueda de un estilo, no puedo decir que como lo hago ahora así me quedaré siempre. Un factor que influye en lo que hago es que no tengo alguna base teórica “fuerte” en el tema y creo que mientras siga descubriendo el uso de la cámara de manera técnica y descubriendo más cosas de Lightroom mi estilo se irá desarrollando así que creo que el proceso ha sido bastante gradual y natural, encontrándome con las herramientas que uso. Nunca he querido caer en lo “comercial”, o sea en hacer solo fotos bonitas que estéticamente están bien pero no hay un sentimiento o la idea de un momento, mi meta no es esa. Lo que quiero transmitir son momentos en los que el artista, su música y lo que lo rodea se conecten completamente; tal vez la idea está choteada pero creo que por eso hay tanta diversidad de estilos, todo se basa en cómo vivimos y vemos ese momento.

La primera vez que tomé fotos en un show, pues la verdad estaba muy nerviosa y me sentía super insegura, recuerdo que sólo me quedé parada en el mismo lugar y me tardé años en tomar fotos porque veía que otras personas estaban enfrente con cámaras super pros pero después de un rato me aventé. Empecé tomando fotos en tocadas del Nodriza hace menos de 1 año; en ese tiempo no estaba con algún medio y sólo tomaba fotos para quitarme la espinita y ver qué salía, no tenía idea de cómo usar una cámara así que creo solo usé el modo automático jajaja. Algo chistoso es que nunca he tenido una cámara, siempre he usado una prestada; aún me falta para poder comprarme una pero ha sido bonito que personas cercanas me ayuden en este trip.

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Y la última vez que tomé fotos pues no puedo decir que super segura porque siempre me da issue tal vez el andar estorbando al público o incluso al artista pero ya me desenvuelvo mucho más. Esta vez fue como que “Comperrr ando haciendo mi trabajo” y ahora entiendo mejor cómo sacar lo que veo cada que salgo a tomar fotos. Ya no uso el modo automático jaja y ahora tomo menos fotos para obligarme a observar mejor.

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Cesar González (@_cesvvr_)

Realmente creo que no tengo estilo definido todavía, aún me encuentro en el proceso de encontrarlo, tomando influencia de otros fotógrafos que admiro (no necesariamente de conciertos), usando distintas técnicas fotográficas, e igual en el retoque de color. Quiero lograr que mis fotos tengan un sello propio, e igual busco que no sean sólo fotos documentales, sino que también tengan un toque más artístico o mejor dicho más producidas, claro aún me encuentro en el proceso de lograr eso. Sonare muy cliché, pero busco transmitir lo que sienten los artistas al ejecutar su instrumento, al estar parados frente a unas cuantas o muchas personas, e igual quiero que las fotos tengan un impacto en las personas y recuerden ese show como algo muy verga.

La primera vez que tome fotos en un concierto con una DSLR, me sentía super nervioso al principio pues no conocía a nadie, creía que se iban a incomodar o incluso me iban a correr, pero poco a poco eso no me importo y lo disfrute mucho, me deje llevar y tire demasiadas fotos, al final muchas eran malas fotos, pero si hubo varias rescatables, a los pocos días compartí esas fotos a las bandas y les gustaron, jaja.

The Sir Cool

Y en la más reciente, pues aún sentía nervios, creo que siempre al principio lo siento, pero poco a poco me voy dejando llevar hasta disfrutarlo mucho, aunque cuidando más mis disparos.

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Nelly Almanza (@pugnodrugs)

Creo que en sí aún ando en ese proceso, siempre voy cambiando sin buscarlo, pero ha sido por que veo mis errores y hay personas que se acercan para decirme, puedes mejorar tal cosa y cosas así, pero creo que es pues viendo en todo lo que ando fallando. Y de querer lograr pues son varias cosas pero una de ellas en la foto es… que las bandas digan que es una manera de apoyarlos, nunca espero nada a cambio pero me encanta el comentario ”también eres parte de esto, del crecimiento y camino que nosotros” los que me han dicho eso neta los quiero mucho, jaja. Eso para mi es todo, porque en lo personal nunca me gusta dar la cara, prefiero que mi jale hable por mí. Me refiero a dar la cara de que digan que quiero colgarme de algo para que me ubiquen, ¡y no! Quiero que vean lo que hago y lo valoren. Creo que es algo ñoño pero quiero que se emocionen cuando vean las fotos, por ejemplo que digan “Quiero estar ahí!” por que es bien fácil decir “Oye pues que chida foto”. Que no sea por compromiso, quiero que hasta quieran ver a esa banda, investigarla, etc. Y las bandas quiero que igual sientan mucha emoción de que tal vez no se dan cuenta de todo lo que ellos pueden dar y transmitir en una foto.

La primera vez pues fue bien chistoso, jaja. Obvio las fotos no están bonitas, tenía 19 años y las tomé en abril del 2009 porque no tenía planeado ir, llegué sola, me tope a unos amigos y tenía una cámara sony (me la prestó mi papá)- Llegué tarde y en el lineup estaban Los Implantes, Corazón Attack, Elepé y Hello Seahorse!, fue en Barrio Antiguo, en el Garage (lo extraño mucho). No vi a todos pero me sentía toda mensa, jajaja. Fue mi primera interacción con una cámara tomando fotos de una banda pero me puse super nerviosa y Denisse Gutiérrez (Hello Seahorse!) se portó super linda, la quiero mucho.

HELLO2009

La última vez me sentí un poco nerviosa porque las luces no me ayudaban y una persona se acercó hacer preguntas sobre mí y mi cámara, jajaja, como probando qué tanto sé y es algo que me molesta un poco, siempre quieren demostrar que saben más o probarte a ti para decirte “Yo hago esto, ¿y tú?”, pero supongo que es parte de. Muchos fotografos tienen demasiado ego, entonces ¡bah! Aguanto bara. Me encantan las críticas, porque son retroalimentación pero a veces las personas llegan con cierta superioridad que no entiendes pero en esto hay gente que cree que todos son competencia así que sólo queda no prestar atención y seguir jalando.

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Leyda Luz (@sonidomasluz)

Entiendo que estilo es “ese algo“ que nos diferencia de otros. En este caso, creo que se forma mediante la situación de luz en la que se está presente y en todo lo que uno ha observado en los años anteriores que ha vivido y claro, con muchísima práctica. Para mí, antes de considerar esto una carrera, ir a un concierto era muy importante, casi de vida o muerte. Estando presente en un concierto, lo más importante para mi era observar y hacerme consciente de que estaba viendo a uno de mis artistas favoritos y quería recordarlo nítido y claro por el resto de mi vida. Trato de pensar como los fans hoy en día quieren recordar que vieron a su artista favorito recordándome a mí misma como fan. No considero que tenga un estilo en particular, ya que cada banda es diferente.

Quería hacer alusión a la clase de nostalgia que me da ver mis revistas viejas que compraba a los 12 años, a los álbumes de recortes de bandas de rock que mi papá hacía en los 80’s y a toda su colección de cassettes que yo escuchaba siendo muy joven. Mi banda favorita es Queen, obviamente yo nunca los vi, pero mi padre si (aunque he visto a Queen y Adam Lambert tres veces como espectador). Cada vez que fotografío pienso en la manera en la que yo hubiera fotografiado a mi banda favorita, la manera en que me hubiera gustado verlos. Quería encontrar y definir el valor que todo esto tiene para mí, para que lo valoren los demás.

Por otra parte, al igual que los fotógrafos que admiro, buscaba lograr ser lo suficientemente buena como para tener venta de impresos y desde hace un año trabajo en eso. Actualmente lo que busco lograr es darle cada vez más exposición a mi trabajo y no dejar de practicar en todo tipo de situaciones de luz. Y pues quería transmitir que trabajar esto es una disciplina seria, que cada persona que se encargue de hacer algo que van a ver los demás, conlleva una responsabilidad muy grande. Que estamos contribuyendo, tal vez en una escala muy mínima por ahora, en como alguien va a ser recordado y en la manera en la que llevamos a otros a recordar algunos de los momentos más significativos en su vida.

La primera vez que fotografié un escenario fue en el desaparecido IBEX en Barrio Antiguo, pero lo que considero como el primer concierto “real” fue el Concierto Exa 2010, en la Arena Monterrey a mis 20 años. Yo hacía mis prácticas profesionales en la estación de radio y en ese semestre yo llevaba clase de foto en la facultad, al ver mi tarea, me encomendaron la responsabilidad y a pesar de que yo no tenía cámara (me la prestaban mis compañeros), mi jefe de ese entonces confió en mi. Me sentí muy feliz de formar parte de algo grande y saber que yo era responsable del registro de ese evento. Yo no decidí entrar en esto, pero noté todo el trasfondo que representaba un concierto en mi vida y desde mi niñez, así que decidí continuar, ser disciplinada y seguirme haciendo preguntas al respecto.

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La última vez sentí mucho cansancio, bueno, demasiada energía. Me tocó fotografiar a Rhapsody en Café Iguana, tuve la oportunidad de fotografiar todo el show y lo disfruté bastante, me requirió mucho de mi misma. Algunas veces pausaba para escuchar con atención a Fabio Lione y tratar de responder con la misma energía, lo cual es algo muy personal, trato de imaginar una clase de diálogo para esforzarme por obtener las fotos que quiero ver.

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Daniel Patlán (@desde_1989)

La primera foto que me emocionó fue una que Chrissy Piper tomó de Fugazi a principios de los 90. Era una imagen de Guy Picciotto que se veía “movida” y con “luces raras”. Hasta mi segunda clase de fotografía entendí por qué se veía así y qué técnica era: velocidades lentas con flash, algo bastante sencillo y básico en la fotografía, sin embargo, lo que me transmitía era lo que más me llamaba la atención. Desde que aprendí esta técnica, empecé a tomar todas mis fotos así, quería darles “movimiento” a las imágenes que hacía, y en ese entonces esa era la manera en la que sentía que podía lograrlo. Cuando empecé a tomar fotos en shows –hace como 11-12 años– quería darles esa estética punk, hasta cierto punto “sucia”, en la que no importaba si el sujeto no estaba cien por ciento en foco, sino las emociones que podía transmitir con cada foto. En la foto, siempre es prueba y error, una vez que sabes la técnica, se trata de tomar y tomar y tomar fotos, hasta que le agarras la onda a lo que quieres, y después, vuelves a experimentar, así toda la vida. Por lo menos yo no encuentro otra forma de lograrlo, y cuando siento que me estanco en algo, procuro experimentar, cambiar, o perfeccionarlo. Crecí en la escena del happy punk de Satélite y el norte de la ciudad, mis amigos tenían bandas y yo también, entonces cuando empecé a tomar fotos, lo más fácil fue hacer mis pruebas y tareas con lo que tenía cerca, o sea, las bandas de mis amigos. Desde el inicio quise transmitir esa energía o adrenalina que yo sentía yendo a los shows, después eso fue cambiando conforme fui tomando a otro tipo de bandas, pero al final, lo que he intentado conservar es poder transmitir la manera en que yo disfruto o percibo la música que estoy viendo (en el caso de los shows en vivo), quiero compartir con la gente la manera en que yo veo y vivo la música. Uso lentes desde los 12 años, la manera en la que veo no es nítida, por eso no me gusta que mis fotos sean, porque al final yo no veo así, jaja, siento que sería como mentir hasta cierto punto. Es chistoso, pero creo que mis estilo como fotógrafo tiene mucho que ver con que no veo bien.

Respecto al proceso, ha sido largo, y siempre ha estado basado en la experimentación. Me aburren mucho las fotos de conciertos, por lo general todas son y se ven iguales. Al principio tuvo que ver con las influencias que tenía, estaba muy clavado en velocidades lentas y exposiciones múltiples, así como con la estética del punk y el hardcore. Conforme he crecido y mi carrera ha ido evolucionando, la necesidad de tener un estilo propio se ha convertido en el motor principal de mi experimentación, después de varios años descubrí que no quería seguir tomando fotos de manera tradicional, así que empecé a buscar otros acercamientos para lograrlo, ahí fue que encontré los prismas, y desde ahí empecé a jugar con ellos hasta encontrar la manera en la que a mi me gustaba usarlos. Actualmente hice una transición a tomar únicamente con película, regresar a tomar de forma análoga. Además de que estéticamente te da un plus, lo hice por una cuestión de postura ante la inmediatez con la que vivimos, me parece innecesario forzarnos a ese esquema de internet en el que las fotos pueden –y a veces tienen– que estar al día siguiente o en tiempo real. Al tomar análogo de nuevo,

Me forzo a mi mismo a ser más cuidadoso con lo que tomo, a observar mejor, a planear mejor mis tomas. Y además el proceso de edición es mucho más cuidado. Ahora tengo que escanear cada negativo, ver cada foto a detalle, después editarlas, limpiarlas, quitar pelusa, etc. Llevo dos conciertos trabajando así: The National y C. Tangana, y ambos han sido experiencias bien distintas, desde escoger qué cámaras llevar, hasta el resultado final. Es esto lo que ahora busco, transmitir las mismas emociones pero ahora impregnadas de cierta calma, de mucha mas atención al detalle. Me gustaría que las personas se detuvieran a observar más las fotos que consumen, que analicen todo lo que hay detrás, en mi caso es un proceso más artesanal, pero sé que cada fotógrafo le pone demasiado interés a cada shoot que hacen, pero al final, es muy poco valorado todo esto.

La primera vez que usé mi cámara en un show “de adevis” fue con Beirut en el Lunario del Auditorio Nacional, en ese entonces todavía no tenía cámara digital, así que hice lo mejor que pude con mi análoga. Me gustó el resultado, estaba muy nervioso pero al mismo tiempo demasiado feliz, estaba haciendo algo que había soñado desde que tuve una cámara en mis manos, y estaba tomando fotos a una banda que me encantaba en ese momento de mi vida. Era un “win-win”. Procuro recordar esa sensación cuando siento que las cosas no van bien o tengo episodios donde me aburro o me desespero, y por lo general, esa sensación de estar haciendo lo que te apasiona y que te hace feliz regresa cada vez que hago consciente lo afortunado que soy y lo brutalmente feliz que me hace vivir así la música que me gusta.

El show más reciente que hice fue C. Tangana en SALA. Soy muy fan de su música, y su más reciente disco me lo sé de memoria. También soy muy fan de su actitud y la manera en que vive su éxito. Encuentro similitudes en varias cosas que dice, como en sentirte bien y satisfecho con lo que haces, sin importar que los demás te tiren o traten de ensuciar tu arte. Estuve con él en backstage documentando y luego tomando en el show, ahí me di cuenta de cómo hemos evolucionado ambos desde la primera vez que lo vi en Ceremonia, después tomé fotos en su show en Caradura, luego en el Lunario y ahora en SALA. Me gustó mucho que este show fuera en esta nueva etapa de mi trabajo en la que sólo tomo análogo porque me permitió experimentar con distintas cámaras. Usé película caduca porque quería que los colores de las fotos fueran parte importante del resultado final. Otra cosa que he experimentado en estos dos shows tomando fotos de esta forma es que me da mucho más espacio para tener pláticas bien padres, sobre temas diversos, sin estar presionado porque “se me vayan” muchos momentos, ahora tengo más calma y procuro observar mucho más mi entorno, y valorar qué cosas quiero fotografiar y qué cosas prefiero vivirlas y guardarlas para mi.

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