TOBOGÁN ANDALUZ; Un miércoles más

Texto: Kennet Muñoz / Fotografías: Maryana Hernandez

Monterrey es una ciudad muy extraña y me doy cuenta de ello cada día. Cambios de clima de manera muy poco peculiar. Me cuesta trabajo creer que hace una semana estábamos bajo cero y después a 26 grados. Un chingo de tráfico. Peregrinaciones en el centro de la ciudad. En las avenidas más importantes. Para causar tráficos horrendos. Entre otras cosas. Esto es lo que una persona vive como si nada.

Aparte de todo lo anteriormente mencionado, tener que salir de la oficina en un día entre semana sabiendo que una banda (bandota) de Argentina viene, una banda de Venezuela que radica en Monterrey, unos chavos creo menores que yo armando cosas bien extrañas y chidas, y una banda con experiencia pero que va a comenzar desde cero, se van a dar cita en el siempre buen Nodriza.

Así la noche del miércoles comenzó con Hey Barracuda haciendo ruido muy interesante en un Nodri medianamente vacío pero con desmadre, como siempre. Set muy breve para estos compas queriendo volver a comenzar y queriendole pegar duro con su Garage bien DIY, es real.

Le seguimos ya con unas dos o tres cartas encima para ver a Acid Fader, banda de chavitos que pasaron de largo hasta que los vi tocar y vaya que traen un ritmo que reitero, está muy extraño pero muy chido; la neta me gustó mucho la manera en que Acid hace su música, se nota que la banda se conoce y saben cómo actuar para no dejar notas sueltas y crear un buen performance, sin embargo Nodriza no se llenaba…

Cinco cheves y Mala Mía se subió al escenario; dos hermanos (los Benítez), Roberto Martínez quién también se sube con Pla y Guillermo Pinochet, que es el tipo underdog de la banda, bien tranqui el vato hasta que resultó que es el que canta las rolas en inglés de la banda. Primera vez en Nodriza y se les notaba la emoción; haciendo un buen setlist para la ocasión, buen acomodo entre canciones instrumentales y rolitas que vamos a comenzar a escuchar más seguido hicieron que Mala Mía dejara un buen sabor de boca para las personas que ya estaban acomodadas para lo que venía.

Eran como las 11:40 y Tobogán se subió al escenario en una cita privada con los asistentes; la banda salió para dar un toquin digno de recordar y varios de los que estuvimos presentes esperamos a la banda por mucho tiempo, a sabiendas que si no estábamos allí, sería complicado verlos de nuevo en otro momento por Monterrey; así, la banda se plantó a tocar cerca de una hora cubriendo los éxitos de sus tres trabajos y todas las rolas siendo coreadas por el público.

 Se terminó un día más y era hora de irnos a descansar para terminar la semana con energía, para seguir aguantando el tráfico de las mañanas y el desmadre de las seis de la tarde, pero la noche con Tobogán Andaluz nadie nos la quita.

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