En defensa de Better Call Saul

Texto: Jaime Rodriguez / Imagénes: AMC

Es muy común que cuando hay una serie exitosa tanto los creadores los canales de televisión busquen la manera de seguir monetizando con esta incluso después de su final. Esto lo hemos visto con los mil spin offs de La Ley y el Orden y CSI y más recientemente con The Good Wife o 24. Obviamente estos spin offs tienen que tener ciertas conexiones con el material original, lo cual podría o no restarle calidad a la historia. Después de todo no hay nada peor que ver un cameo de un personaje totalmente injustificado sólo por atraer ratings como lo hemos visto con Buffy la cazavampiros y Angel o con The Flash cuando se entrelaza con Arrow o las demás series del Arrowverse.

Better Call Saul retrata la vida de Jimmy McGill (Bob Odenkirk), el carismático abogado amoral de Walter White, años antes de que se hiciera llamar Saul Goodman y de cómo se transformó en el abogado criminal que todos llegamos a querer. También, para darle más conexión a la trama de Breaking Bad, vemos al personaje de Mike Ehrmantraut a quien da vida Jonathan Banks, años antes de convertirse en la mano derecha del gran enemigo de Walter en BrBa, así como otros personajes memorables como Hector Salamanca, Tuco y los temibles primos Marco y Leonel.

Mucha gente -incluyendome- dudaba mucho que un spin off de Breaking Bad, una de las mejores series de nuestros tiempos, funcionaria o que podría contar una historia satisfactoria de un personaje menor como el de Saul Goodman. Afortunadamente Vince Gilligan, creador de ambas series, nos demostró que un personaje que vimos cambiar durante varias temporadas aún tiene una historia importante que contar y que nos puede atrapar tanto en sus enredos tal como lo hizo con Breaking Bad. Son varios los comentarios negativos que he visto de parte de fans de la serie original desde que se anunció este spin off. Unos expresan que no les interesa saber de Saul Goodman y otros que la historia no es lo suficientemente interesante como para dedicarle una hora a la semana. Aquí les doy algunas razones que les harán pensar lo contrario.

 

Better Call Saul revive el legado de Breaking Bad con la manera en que cuenta su historia

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Tal vez las premisas de estas dos series sean distintas: Breaking Bad nos cuenta la historia de un maestro de química que desciende en un espiral en busca del poder a través del narcomenudeo, mientras que Better Call Saul sigue a un abogado fracasado que está dispuesto a burlar la ley para conseguir avanzar en su trabajo. Esperen, ahora que lo pienso las historias son muy similares pero lo que más demuestra el parentaje compartido de ambas es la forma en la que nos presentan el viaje de los personajes.

No es mentira que BrBa es una serie lenta que se toma su tiempo para acomodar las piezas que va a volver a integrar en episodios futuros y lo mismo para con Better Call Saul. Aquí la diferencia es que la primera tiene una historia más glamurosa y llamativa que la segunda pero en realidad la paciencia es algo que se requiere para poder disfrutarlas.

Lo que más me gusta de estas historias que Gilligan construye es que están hechas de una manera tan inteligente que es imposible predecir qué tipo de ramificaciones resultarán de las acciones que toman los personajes, dándole un factor de sorpresa que pocas series pueden lograr. Como dice Noel Murray, uno de mis críticos favoritos, en BCS el personaje ‘X’ necesita ‘Y’, que está encerrado en ‘Z’ pero necesita adquirir primero ‘A’, ‘B’, ‘C’. Tal vez sea una ecuación que parezca difícil de entender y para aplicarlo en una historia probablemente lo sea más, lo que sé por lo menos es que es una manera muy satisfactoria de ver televisión.

El aspecto visual es el segundo aspecto más importante del show

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Aunque Breaking Bad tenga sus detractores, ninguno puede negar que la serie se ve de una manera espectacular. Tal vez ahora sea la norma dentro de las “series de prestigio” ofrecer una experiencia cinematográfica a los televidentes a través de las imágenes pero puedo decir sin temor a equivocarme que BrBa fue la más importante precursora en este aspecto transformando la ciudad de Albuquerque, Nuevo México en un personaje más gracias a los excelentes encuadres y paleta de colores con los que nos la mostraba.

Por supuesto que Better Call Saul sigue esta línea de su predecesora, lo cual la convierte en uno de los shows más hermosos en la tv junto a otros como Mr. Robot y Fargo. Esto aplica en los encuadres que se usan para mostrar el espacio que ocupan los personajes pero más importante aún en los montajes que tanto nos gustaban de BrBa. Justo en el primer episodio de la tercera temporada podemos presenciar uno donde vemos al personaje de Mike desarmando por completo un carro visto desde lo alto a gran velocidad mientras la luz del sol lentamente desaparece. Tal vez el acto no sea tan ‘sexy’ como ver a dos hombres en calzoncillos preparar metanfetaminas en una van en medio del desierto pero la técnica con la que lo realizan hace que te adentres totalmente en el momento y esta es otra señal de que tu show es como ningún otro.

Los personajes de Breaking Bad están por llegar a la serie pero no son del todo necesarios

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El universo de Better Call Saul se ha construido tan bien hasta ahora que es fácil creer que su historia podría ser contada sin la necesidad de saber quién es Jimmy McGill antes. Esto se debe en gran parte gracias a los excelentes personajes que han construido. Empezando por Kim Wexler (Rhea Seehorn), que se ha definido por sus ambiciones laborales y el contrapeso moral que le ofrece a Jimmy, su interés romántico. Vivimos en una época donde los personajes femeninos fuertes son la norma dentro de los shows y Kim no es la excepción, pues durante las dos primeras temporadas logra cosas que poco tienen que ver con su interacción con el protagonista y más por decisiones que ella toma por sí misma, algo que la distingue por ejemplo de Skyler, un personaje que muchos fans de BrBa (en su mayoría hombres) llegaron a odiar.

Michael McKean por su parte interpreta a Chuck, el hermano de Jimmy con una rara enfermedad que le hace temer a la electricidad y los aparatos electrónicos. Darle vida a un personaje como este requiere de mucha habilidad y McKean logra hacerlo de una forma ejemplar y esto es notorio cuando ves al personaje expresar sutilmente su molestia con el sólo hecho de estar en la presencia de un celular o cuando explota con ansiedad al encontrarse en un lugar lleno de computadoras e impresoras o incluso en un hospital. Claro que esto no es lo que define a Chuck, quién desde pequeño lleva una rivalidad con su hermano que es comparable a la de Walter y Gus, logrando que se vuelva un personaje detestable pero a la vez relatable.

En la tercera temporada por fin veremos a Giancarlo Esposito regresar a su icónico papel de Gus Fring con todo y el restaurante de Los Pollos Hermanos. Probablemente desde un principio los fans esperaban ver este tipo de conexiones con la trama original, las cuales, como mencioné al principio de este texto, podrían quitarle momentum a la historia y delegar a otros personajes al fondo con tal de hacer que los ya conocidos destaquen más. Con Vince Gilligan al mando esto no me preocupa.

En conclusión…

Las comparaciones de Better Call Saul con Breaking Bad son inevitables y la verdad es que por cada similitud que tienen también ofrecen elementos tan distintos que las hacen ver como series que no tienen nada en común más que algunos personajes.

Claro que a todos nos gustaría ver próximamente a Jesse Pinkman super drogado y pidiendo una cubeta de Los Pollos Hermanos en el fondo mientras Gus y Mike hablan de negocios en primer plano pero aunque estos elementos no se incluyan podemos disfrutar de ver la transformación de Jimmy McGill a Saul Goodman y la de Mike Ehrmantraut de un policía retirado a uno de los miembros más temidos de un imperio de las drogas. Mientras la serie siga contando sus historias de una forma tan satisfactoria podría ver nueve temporadas más de dilemas morales y montajes ingeniosos.

Encuentra la tercera temporada de Better Call Saul en Netflix con un nuevo episodio cada martes. Mientras tanto las primeras dos temporadas están disponibles en su totalidad.

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