Así se vivió el primer aniversario del Monterrey Emo Club

Texto: Jaime Rodriguez / Fotos: Diego Gracida

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El Monterrey Emo Club se ha convertido en el mejor referente de música emo no sólo en Monterrey sino también en México. Los últimos años el género ha tenido un gran resurgimiento aunque a pesar de eso la mayoría de los promotores o colectivos promueven una idea errónea sobre este pero el MEC siempre se ha mantenido constante en cuanto a la música que han apoyado.

Ahora, para su primer aniversario, el colectivo decidió celebrarlo en grande con una gira por varias ciudades de la república con la banda de Tennessee, Secret Stuff, Sad Saturno y un cartel compuesto de distintas bandas locales dependiendo de la ciudad. En este caso nos lanzamos al evento de Monterrey, el cual se llevó a cabo en el Catalina Rock Bar el pasado 25 de marzo, en donde también vimos a Dan Taylor y One Year Later.

Los primeros en tocar fueron los de Dan Taylor, quienes ofrecieron un set corto pero enérgico en la que fue la primera de dos tocadas que tuvieron esa noche. Han sido varios los eventos en los que ha tocado esta banda regia pero por alguna razón fue la primera vez que yo los veía. Su música sonaba bien, aunque el público a esa hora no fue mucho pero fue fácil imaginarse cómo sería una tocada de ellos en un lugar más ad hoc como el Nodriza.

Lo que más curioso se me hizo fue que durante gran parte del evento la pantalla que las bandas tenían detrás proyectaba capítulos clásicos de Los Simpsons. Eso, créanlo o no, fue un factor que me distrajo un poco de las bandas, pues me la pasaba recordando los clásicos episodios o diciendo las líneas dentro de mi cabeza. Para nada esto es una queja, de hecho me hubiese gustado que dejaran el audio entre las bandas a pesar de que había música muy chida sonando de bandas clásicas del género.

Tocó ahora el turno de One Year Later, una banda de post-rock que no conocía pero al ver su Facebook vi que tenían su hashtag de #FatEmoMusicForFatEmoPeople, así que asumí que yo era exactamente el target al que le tiraban. Para ser honesto si tengo una relación de amor/odio con el post-rock, creo que lo puedo disfrutar en pequeñas cantidades y probablemente por eso me gustó tanto OYL. Su música es atmosférica y delicada pero tiene de todas formas se escucha la influencia de la música emo, lo cual les dio su merecido lugar en el cartel.

Sad Saturno fue el tercer acto en tocar. Pensándolo bien si fue una noche de “primeras veces” para mí ya que a esta banda del Estado de México tampoco la había visto en vivo. Estaba muy familiarizado con algunas canciones acústicas que no fueron tanto de mi agrado pero por fortuna tocó la banda completa e incluyeron los clips de audio que usan en sus EPs en ciertas canciones, lo cual le dio un toque excelente. Lo malo fue que el sonido del lugar en veces dejaba mucho que desear y a una banda tan ruidosa como Sad Saturno si le afectó esto pues la voz de su vocalista, Cheke Mondragón, no se escuchaba del todo. A pesar de esto me gustó lo que escuché y sólo me quedé con ganas de verlos en un venue distinto, tal vez en la sala de una casa como en esas fotos de tocadas gringas clásicas a las que nunca me tocaron ir.

Después llegó la hora de que Secret Stuff tomara el escenario. Antes de empezar su guitarrista Michael Pfohl comenzó a tocar una versión muy fiel de “Never Meant” de American Football, lo cual fue suficiente para darles toda mi atención durante el tiempo que tocaron. Los chicos de Secret Stuff se veían emocionados por estar tocando en nuestra ciudad y eso lo demostraron con un enérgico set donde tocaron canciones de sus dos EPs. Algo que me dio coraje fue un poco la respuesta de la gente ya que el lugar no lucía abarrotado como esperaba y la gente optaba por sentarse en sus mesas en vez de pararse a mostrarle su apoyo a las bandas, tal vez si más gente hubiera optado por acercarse el concierto hubiera tenido una vibra distinta pero por lo menos la banda no dejó caer para nada el entusiasmo que los distinguió en sus otras presentaciones en el país.

Finalmente todos pensamos que iba a acabar pero anunciaron que Abánico tocaría de sorpresa al terminar Secret Stuff. No sé si es porque estoy muy morro o poco informado pero a esta banda clásica del emo en nuestro país no la conocía y me sorprendió un poco que más gente reaccionó a ellos que a los headliners.

El concierto, en general, creo que se vio afectado por el lugar en donde se realizó y el hecho de que ese mismo día tocó Camiches (junto a Abánico y Dan Taylor) en el Nodriza, lo cual probablemente sí afectó un poco la afluencia de gente. A pesar de esto me sigue poniendo contento que lleguen más seguido este tipo de bandas a la ciudad, ya que apenas hace un mes recibimos a Tiny Moving Parts y con el tiempo, quién sabe, tal vez podamos ver un concierto de alguien como The Hotelier o Brand New (bueno, eso sí está cabrón), lo cual hace la labor de nuestros amigos del Monterrey Emo Club tan importante. No nos queda más que desearles un feliz aniversario y darles las gracias por el esfuerzo de hacer este tipo de eventos que tanta falta le hacían a la escena. #MakeMonterreyEmoAgain

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