Anlli Ramirez: ¿De qué trata la fotografía de conciertos?

Entrevista: Liliana Gómez
Redacción: Emily Torres

Hoy en día, para los fotógrafos de profesión es difícil definir el propósito de sus fotografías, pero sobre todo hacer que sus fotos sobresalgan de aquellas capturadas por fotógrafos aficionados. En la fotografía de conciertos esto es algo muy usual. Al pasar de los años hemos visto como el espacio entre el escenario y las barricadas cada vez se vuelve más pequeño entre los “miembros de la prensa” que cada vez son más, no obstante, muchos de ellos desconocen el sentido de la fotografía.

Algunas personas no la entienden, y bueno no se les culpa. Como dicen por ahí: “para comprender algo hay que vivirlo”. Lo mismo pasa con la fotografía de conciertos. Afortunadamente para Anlli Ramirez, quien pensaba que ésta era una práctica sencilla, se dio cuenta que no era para nada como lo imaginaba.

En entrevista para Waves, la chica regiomontana nos platica que en un principio comenzó como “fotógrafa literaria”, lo que define como “mezclar la poesía que escribía con las imágenes”. Tiempo después, se le extendió una invitación a colaborar en conciertos. Con su poca experiencia, creyó que sería fácil pero la realidad que se encontró fue mucho más de lo que tenía en mente.

Hace cuatro años que me invitaron a colaborar en conciertos y pensé: ‘no debe ser difícil’, y estaba equivocada (…) Es más natural poder trabajar con momentos que difícilmente podrán repetirse en otra ciudad.

Hasta ese momento, Anlli comprendió uno de los más importantes objetivos de documentar un espectáculo como lo son los festivales o conciertos. Por una parte, entendió que transmitir un sentimiento con sus fotografías era primordial.

Otro punto, es el permitirse a ella misma disfrutar de la música. Por un lado sostiene su ética de profesional, y en segundo plano deja su faceta de fan para realizar el trabajo que se le asigna.

Me inspiró más en los nervios que se sienten en barricada antes de comenzar un concierto; en las primeras vibraciones de las bocinas (que siente) en la panza; e increíblemente en esos detalles como los vasos de cervezas que nos avientan, los jalones de cabello que a algunos fans les gusta regalarnos e inclusive en el apretado espacio que tienes cuando hay demasiados medios.


Sin lugar a dudas, aún se está aprendiendo sobre la fotografía. Los fotógrafos aficionados o “baratos” han hecho sin querer que está profesión se menosprecie, pero quienes conocen de este arte no dejarán que esto continúe.

Como fotógrafo de conciertos disfruta de la vida, la energía y de ese pequeño instante que no volverá a repetirse. Los conciertos son eventos que nos dejan disfrutar de algo completamente único. Haz que tus fotos también lo sean.

 

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